“Nos enorgullece la permanencia del Centro en el mercado. Su liderazgo es indiscutible. Los 63 años que cumplimos este mes demuestran la preferencia, calidad y entrega hacia los alumnos”, es lo primero que dice Sarita Garófalo de Sosa, la hija que continúa con el legado de su madre Clara Benza de Garófalo.
Quizá muchas recuerden a doña Clara o, tal vez, pasaron por sus clases de cocina en el barrio Sajonia, donde comenzó, o estuvieron pendientes de su programa en televisión para anotar sus recetas y ponerlas en práctica. Sí, porque doña Clara traspasó la pantalla de la televisión y llegó a todos los corazones de los paraguayos. “Ella amaba la cocina, pero más enseñar y el contacto con los alumnos”, revela Sarita al recordar a su madre.
El aliento y la motivación que brindaba a sus alumnos, sin duda alguna, fueron factores importantes para el éxito de cada uno de ellos. “Les alentaba a estudiar, practicar y poder vivir de la cocina”, cuenta.
La fuerza de doña Clara se hizo sentir a principios de los años 50. Proyectó una carrera gastronómica en una época que no se valoraba todavía al cocinero. Realizó programas de televisión en la Argentina y en el diario Clarín le declararon la Doña Petrona paraguaya. Fue también formadora del Primer Instituto Gastronómico de América Latina, obteniendo el nombramiento póstumo otorgado por el Congreso Expo Gourmet en Lima, Perú, en 2007. Recibió igualmente el más importante galardón latinoamericano, denominado Premio Aregala, por su trabajo de investigación titulado Gastronomía del Paraguay y de América. Obtuvo, asimismo, el nombramiento póstumo de la Municipalidad de Asunción, de la dirección General de Cultura y Turismo como Una luz en el bicentenario y, conforme a la resolución n.° 132 de 1980, el Ministerio de Educación y Cultura le otorgó la medalla de oro por los aportes a la patria, y un diploma de honor por su meritoria trayectoria y aporte en la gastronomía paraguaya a favor de la educación nacional. “Era reconocida por su espíritu de servicio y profundo amor hacia la docencia y la gastronomía”, agrega en otro momento Sarita. Ella sigue transmitiendo ese mismo espíritu de entrega, dedicación en la alta casa de estudios culinarios, cosechando también reconocimientos a nivel mundial. “Seguimos liderando en la formación de profesionales. Las carreras que impartimos tienen sabor a éxito. Los profesionales son competentes, formados íntegramente a nivel internacional y con capacidad de permanecer en cualquier punto del globo”, afirma.
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La escuela también fue galardonada y reconocida como pionera en la gastronomía paraguaya. La hija reconoce, con los galardones, a su madre, quien con su constancia y dedicación logró llevar a la empresa a la cima y despuntar en el plano nacional e internacional. “Llevo en alto este prestigio y trato de mantenerlo. Mi meta es prolongar esta marca, tradición y posicionamiento bien ganados”, expresa.
La profesora Sarita Garófalo tiene a su cargo la formación profesional de los alumnos de las carreras gastronómicas. Constantemente invitada a dar clases en diferentes países americanos y europeos. Cumplió 32 años en televisión. Fue distinguida con una medalla como Jurado Internacional por América del Sur, junto con los representantes de Francia, México e Italia. “En estos 63 años de existencia, el centro de alta gastronomía tuvo varios nombres de acuerdo a los tiempos que corrían. Lo que nunca varió fue la fe, entrega, honestidad y el amor con que nuestra querida Chutita edificó lo que hoy significa el Centro Garófalo no solo en el Paraguay, sino para América Latina”, expresa Sarita.
La realización de un sueño, el poder transmitir a sus alumnos no solo los conocimientos técnicos necesarios, sino el formar personas de bien y profesionales capaces de contar en esta profesión con la dignidad, idoneidad y valores éticos que les avalen, es la consigna primera del Centro. “Desde la familia Garófalo procuramos seguir el camino trazado por nuestra querida Chutita, pidiendo que nos ilumine siempre por el sendero marcado con su ejemplo”, agrega la hija.
El Centro Garófalo, en el transcurso de estos años, conquistó nuevos lugares, y la bandera paraguaya está presente en diferentes universidades y grandes congresos internacionales con la representación de la profesora Sarita y la delegación de alumnos del Centro Garófalo. “Mi madre marcaba un rumbo y ese mismo camino es el que busco transitar, con la misma esencia, dando siempre oportunidades a los futuros profesionales gastronómicos del Paraguay”.
Las carreras con “sabor a triunfo” apuestan al desarrollo integral y a lograr los mejores gastronómicos de la región. Las técnicas desarrolladas en los laboratorios montados según las exigencias internacionales poseen un seguimiento tutorial en el que los conocimientos teóricos adquiridos son inmediatamente complementados con la experiencia.
El instituto cuenta con una amplia variedad de clases como la carrera gastronómica, profesional, técnica, profesionales pasteleros, panadería, pastas, salsas, cocina gourmet y para aficionados, en el que el principal objetivo es desarrollar la creatividad de los alumnos a través de la elaboración de platos. Cada propuesta hecha por los alumnos ante la dirección del profesional a cargo y el staff de instructores es degustada para poder analizar el sabor, la técnica, armonía y fundamentación de cada plato realizado. Disponen de amplios talleres totalmente equipados con tecnología de primera que las tendencias mundiales aconsejan. En fin. Los 63 años celebraron por todo lo alto y las felicitaciones, de aquí y allá, no faltaron. El miembro de la academia culinaria francesa y director general del Cordon Bleu, chef Patrick Martin, también se hizo sentir: Extendió sus felicitaciones y reconocimiento “por haber transmitido a tantas generaciones de alumnos, no solo una excelente formación culinaria, sino también el amor por la cocina y la entrega a esta profesión que encuentra sentido en el servicio a los demás”.
“Son muchas las felicitaciones –dice Sarita Garófalo de Sosa– estamos muy agradecidos por el afecto y el apoyo de tanto años. Vamos a seguir apostando a la excelencia, cuidando nuestra cocina con el mayor cariño y a nuestro equipo con la mejor motivación”.
Sarita
• Un ingrediente imprescindible: aceite de oliva.
• Un plato de tu infancia: las pastas.
• Un plato para todos los días: las ensaladas.
• Un aroma: jazmín.
• Un vino: Malbec.
• El mejor de tus platos: las salsas.
• Una cocina regional: la mediterránea.
• Una cocina internacional: la francesa.
• Personas imprescindibles en su vida: mis cinco hijos y más dos amores entrañables, mis nietos.
• El mejor recuerdo: las Navidades.
• Una estación culinaria (primavera, verano…): invierno.
• Una ciudad para perderse: Florencia y los alrededores de la Toscana.
• Un libro: El premio Nobel, de Irving Wallace.
• Una película: La Estrada.
• Una música: Tosca (ópera). Música clásica en general.
• Una obra de arte: me cuesta mucho definir. Tal vez de Claude Monet.
• Un truco o una receta muy sencilla para una ama o amo de casa que le admira con devoción: una buena pasta cocida al dente. Una receta deliciosa y fácil de realizar. Spaguetti con salsa a la crema con coñac.
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