Esta sustancia aumenta la población microbiana y, por consiguiente, la eficiencia alimentaria. Favorece la multiplicación de microorganismos en el rumen, que son los grandes responsables de la producción de proteínas microbianas de alta calidad.
El doctor Giovanni Boggino, gerente técnico del producto, comentó que, por poseer una característica sólida y contener aceite vegetal en su formulación, MUB es resistente al agua. “MUB está disponible los 365 días del año para el animal debido a que los factores climáticos no alteran la calidad del producto ni ocasiona riesgo de intoxicación en los animales”, destacó.
MELAZA COMO PRINCIPAL COMPONENTE
Gracias al contenido de melaza, el animal es atraído a consumir la suplementación varias veces al día, hecho que facilita mantener niveles constantes de nutrientes en el rumen. Igualmente, evita riesgo de intoxicación y hace que no sea necesario un acostumbramiento previo al producto.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
“La melaza hace que el animal consuma el MUB en lugares como en el Chaco, donde la presencia de sal en el agua hace que los animales no consuman otros suplementos como sales minerales o sales proteinadas. Al tener característica sólida, los animales solo pueden lamerlo, lo que auto-regula su consumo, refirió Boggino.
PRACTICIDAD
Esta suplementación no requiere el uso de comederos y es muy fácil de transportar a cualquier parte del campo o potrero. “Un balde de 50 kg de MUB alcanza para suplementar, aproximadamente, entre 15 y 25 animales adultos por mes. Esto ayuda a aprovechar mejor la pastura, que es el alimento más barato en la alimentación de los rumiantes”, explicó el profesional.
Otros beneficios representan una menor inversión en infraestructura (no se utilizan bateas), la optimización de la mano de obra, no existe desperdicio del producto; no hay problemas de dominancia en el lote, ya que el producto esta disponible todo el tiempo; se logra una mayor eficiencia en el manejo de pasturas y estimula el desarrollo de la microflora ruminal, lo que aumenta el consumo y la digestibilidad del forraje.
REQUERIMIENTO PRODUCTIVO
Para lograr altos niveles en la producción y reproducción de los rumiantes a pasto se requiere de una dieta balanceada, que se logra mediante el equilibrio entre la proteína y la energía. Esta premisa debe darse de forma continua en la ganadería, sin importar las épocas críticas en las que disminuye la calidad del forraje (pasto, silo, heno, entre otros).
En los periodos invernales o durante sequías prolongadas disminuye la ingestión de pasto por parte del animal y ocasiona una deficiencia en su dieta. No obstante, el inconveniente puede ser corregido con un aporte de proteínas que ayude a que el vacuno digiera mejor el alimento de baja calidad o de zonas marginales.