Lechuga como alternativa

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La lechuga se puede producir todo el año, pero lo ideal es contar con tecnología para evitar riesgos.
La lechuga se puede producir todo el año, pero lo ideal es contar con tecnología para evitar riesgos.

El cultivo de la lechuga es una buena alternativa, pues se puede trabajar todo el año con variedades adecuadas. El uso eficiente de invernaderos, la hidroponía y la aeroponía vertical aumentan las posibilidades para el productor.

Las nuevas tendencias de alimentación hacen de la lechuga una planta muy demandada en el mercado, teniendo en cuenta sus propiedades nutritivas y medicinales. La lechuga es una planta herbácea, fácilmente cultivable en las regiones semitempladas. Se puede producir todo el año, utilizando una adecuada tecnología y las variedades apropiadas para cada estación, y teniendo en cuenta los requerimientos del mercado y los nuevos sistemas de producción.

Cosecha en dos meses

La lechuga puede ser cosechada entre dos y tres meses y medio después de la siembra, dependiendo de la variedad y época de plantación. En nuestro medio se compra la lechuga con la raíz, mientras que, en otros países, los horticultores cortan el tallo a unos centímetros por encima de la tierra y comercializan la planta entera; práctica que evita la pérdida de tiempo, ayuda a la limpieza y disminuye los costos de transporte.

Propiedades

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La lechuga tiene bajo contenido en grasas, que aporta solo 13 cal/100 g. Es rica en minerales, principalmente en potasio, calcio y fósforo. Sus proteínas contienen buena cantidad de aminoácidos esenciales, además de vitaminas A, C y E. Es un buen diurético, con los beneficios que esto trae. En el aparato digestivo tiene propiedades carminativas, alivia las flatulencias y facilita la digestión. Con las hojas tiernas se pueden preparar cataplasmas, para tratar golpes, torceduras y contusiones. Como colirio, ayuda a aliviar la conjuntivitis, cansancio de ojos y lagañas. Para ello, se deben hervir 50 g de hojas bien lavadas en medio litro de agua, por 5 min, con unas gotas de aceite comestible. Se tiene que enfriar y mojar un algodón o gaza limpia para poner sobre los ojos. Como desodorante para axilas y pies, se puede hacer jugo puro de lechuga.

Comercialización

La comercialización se realiza por mazo, salvo la arrepollada, que se vende por peso en algunos lugares. Para obtener mayores beneficios en la comercialización, tanto para el productor como para el consumidor, esta debería hacerse por peso. Repito, con ese sistema se evitaría el costo de preparar los mazos, se mejoraría la higiene y calidad del producto, y se simplificaría la venta. Muchas veces, el tamaño del mazo depende del criterio del productor y eso perjudica al consumidor.

“La educación es la base del desarrollo de las comunidades. p.m.g.”