Si bien esta tecnología ya se viene desarrollando en otros países, esta es la primera vez que se presenta a nivel de exposiciones, y fue en la Agrodinamica 2017.
En cuanto a su utilización, el productor primeramente deberá delimitar el área que se quiere pulverizar, siempre con el sistema GPS, y puede ser a pie y con un vehículo.
Una vez marcados los puntos dentro de la parcela a los cuales se quiere llegar con el equipo, se procede a la pulverización o fumigación del lugar.
El equipo tiene una autonomía de 10 minutos, o sea, puede volar y fumigar durante ese tiempo, posterior a esto el equipo vuelve hasta el lugar de inicio y se tiene un minuto para realizar el cambio de batería antes de que el equipo se apague.
La capacidad del tanque que traslada el drone es de 10 litros para realizar el trabajo. Una vez que el mismo está listo nuevamente, el dron va exactamente al mismo lugar en donde realizo su última aplicación y vuelve a comenzar.
En cuanto a la distancia a la que puede llegar este equipo es hasta un kilómetro, realiza el trabajo y luego vuelve, mientras que su altura mínima de vuelo es de un metro y medio.
Otro detalle muy importante es que este equipo cuenta con sensores que pueden detectar un obstáculo, a los cincuenta metros ya puede detectar la presencia, y a los veinte metros si es que el objeto no se ha movido el dron lo rodea.
Como es un vehículo no tripulado y el sistema de ubicación para realizar el trabajo es el GPS, se pueden tener algunas mínimas fallas en la distancia de aplicación, sin embargo, esto es casi imperceptible debido a que el dron cuenta también con un sistema de radar.
También cuenta con cámaras multiespectrales que identifican las zonas en donde se encuentra el problema en las plantas.
Es importante destacar que este tipo de tecnologías fueron creadas para facilitar el trabajo al productor, y son alternativas que están ingresando al país.
