ECOSISTEMAS
Los ecosistemas son organizaciones complejas como un bosque, un río, un lago, un humedal, un pastizal, formados por elementos físicos y organismos vivos, como ser especies de flora y fauna; bacterias y hongos, que interactúan entre sí y con su entorno, mediante procesos como la depredación, el parasitismo, la competencia y la simbiosis (asociación de especies), y que al morir y descomponerse, vuelven a ser parte del ciclo de energía y de nutrientes, o sea, de las cadenas alimentarias. En los ecosistemas, todos los organismos vivos y muertos son fuente de alimento y energía para otros seres vivos.
IMPACTOS NEGATIVOS
Son aquellos que resultan de la explotación no planificada de recursos naturales, lo que causa su degradación, contaminación y pérdida de especies. Algunos ejemplos, ya los señalamos al inicio de este artículo. Pero agregamos otros: los tóxicos que se liberan con el uso de los aerosoles que destruyen la capa de ozono, principal protección contra los rayos ultravioletas. La enorme cantidad de basuras que se acumulan, contaminando el aire, el agua, los suelos. Y esto tiene varias consecuencias: aparecen desequilibrios en los ciclos del agua y elementos químicos como el oxígeno, anhídrido carbónico y sales minerales. Al talar los bosques, se pierde materia orgánica de los suelos y seres vivos en descomposición, que son los que vuelven a nutrir la tierra, y a romper las cadenas alimentarias.
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IMPACTOS POSITIVOS
Representan el desafío que hoy el hombre tiene que superar, mediante una gestión ambiental responsable y sostenible que reduzca la contaminación y la presión sobre los ecosistemas. Así, se podrá vivir en ambientes sanos, que deben ser aceptados y respetados por la sociedad. Entre los retos actuales, se citan los siguientes: mejorar la calidad del aire que se respira; la calidad del agua que se consume; lograr la preservación de los árboles urbanos; arboledas en parques y paseos públicos; de los bosques nativos; el cuidado de los animales domésticos y silvestres; la reducción de la contaminación sonora; el manejo responsable de los diversos tipos de basuras; mejorar el uso de combustibles permitidos y de energías limpias: paneles solares, hornos solares, molinos de viento.
CONCLUSIÓN
Es un error considerar que los avances tecnológicos de hoy día y la posesión de más bienes materiales nos permiten vivir en una “burbuja” fuera del contacto con el ambiente; con los ecosistemas y “desconectados” de la problemática que plantea la degradación de la naturaleza. Pero existen diferencias entre países. Están aquellos que ven en el ambiente y su cuidado una ventaja estratégica; una fortaleza incluso social y económica; mientras que otros no lo tienen en cuenta ni como patrimonio a preservar, ni como oportunidad para la producción sostenible ni para el ecoturismo. Por el contrario, sus habitantes lo desprecian y destruyen día a día.
(*) Especialista en Comunicación Rural
