El lago Ypacaraí y su futuro

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El lago Ypacaraí, el otrora centro de veraneo y de atracción turística para los asuncenos, turistas y pobladores del país, continúa mostrando el deterioro, abandono y degradación a que ha sido expuesto durante muchos años. Las causas son la indiferencia e insensibilidad de sus pobladores; propietarios de negocios comerciales y autoridades municipales del área de influencia del lago; los ministerios como la Secretaría del Ambiente (SEAM) y el de Obras Públicas y Comunicaciones (MOP y C); además de las ONG’s ambientalistas. El estado actual en que se encuentra el lago es la mejor prueba de ello. (Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker)*

PARQUE NACIONAL YPACARAÍ

El área que comprende el lago Ypacaraí y los ecosistemas adyacentes ha sido declarada “reserva para parque nacional”, conforme al Decreto N.º 5686 del 7 de mayo de 1990. Se trata de una superficie aproximada de16.000 hectáreasconstituida por el lago Ypacaraí y los ecosistemas adyacentes, y que abarca los departamentos de Central y Cordillera. El parque abarca el lago Ypacaraí y el río Salado; varios arroyos y nacientes que alimentan al lago y conducen sus aguas al río Paraguay.

LOS ESFUERZOS DE PRESERVACIÓN

Ha habido cooperaciones internacionales y trabajos de expertos nacionales que han elaborado y dejado a las instituciones contrapartes, documentos que hoy deberían servir de guía para los responsables de recuperar el lago, pero parece que nadie los tiene en cuenta. También ha habido ayudas monetarias para recuperar el lago, como la de una multinacional coreana en el 2010, que ofreció cooperar incluso con dinero para recuperar el lago, pero no se sabe qué ocurrió con esta posibilidad. ABC Color y la prensa escrita han dado espacio a numerosos especialistas para destacar la situación del lago y qué se debería hacer para preservarlo; han anunciado este desastre pero la “voz de alerta” no se tuvo en cuenta.

EJEMPLO

En un artículo del 2007 publicado en ABC Color, el corresponsal Cirilo Ibarra comenta: “El lago Ypacaraí y ecosistemas adyacentes no tienen protección, según denunciaron vecinos de la compañía Ciervo Cuá y la colonia Heriberto Matiauda de este distrito (San Bernardino). Debido a esta situación, es permanente el ingreso de cazadores y de pescadores con espineles, inclusive en este tiempo de veda. No solamente entran para esas ilícitas tareas; también son abusivos, pues encienden fogatas en medio del bosque y cortan árboles, algunas de las especies nativas y exóticas”. Con relación al Parque Nacional Ypacaraí, el mismo corresponsal señala: “Esto refleja que nadie respeta este Parque Nacional…”.

ARTÍCULO DEL PNUMA

En un artículo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) fechado el 10 de octubre de 2008 (http://www.pnuma.org/informacion/noticias/2010-10/08/#8) titulado: “Lago Ypacaraí pierde azul”, además de mencionarse la contaminación de las aguas del lago, señala: “El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones presentó en agosto, un proyecto para la recuperación y saneamiento de la cuenca del lago, que será financiado por la corporación coreana Samsung, como parte de su política de responsabilidad social empresarial. El texto original fue publicado originalmente el 2 de octubre de ese año por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica por Natalia Ruiz Díaz en: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=96573”.

RECLAMO

Por su parte, jóvenes universitarios de diferentes facultades e integrantes del Movimiento Ciudadano Paraguay Transparente pidieron hace poco ala Seam, que informe sobre el destino que se le dio al dinero recibido en el 2010 de una empresa coreana y que debían ser destinados a la recuperación del lago. El grupo remitió una nota ala Seamel pasado 7 de febrero, solicitando informes sobre la ejecución del proyecto en beneficio del lago.

CONCLUSIÓN

La historia de desidia y contaminación a que ha sido expuesto el lago no es casual; es el resultado anunciado de un abandono e indiferencia que no conoce de límites. Es cuestión de que otros tomen la iniciativa de investigar y de recopilar cuanto se ha escrito sobre el lago y su situación. Ya no hay que diagnosticar su estado actual; eso está hecho y la literatura impresa y digital sobre el tema abunda. Ahora, se debe trabajar en su efectiva recuperación, suprimiendo primeramente todas las fuentes de contaminación a que está expuesto diariamente. De lo contrario, los resultados no se verán ni serán los mejores para el futuro del lago.

(*) Especialista en Comunicación Rural