El productor Martire Torres mencionó que en principio el mburucuyá era solo un cultivo alternativo, pero con el tiempo se dieron cuenta de que podía ser su principal cultivo de subsistencia. Tal es así que las 20 familias que fueron beneficiadas con el proyecto de la ASES consiguieron mejorar sus condiciones de vida mediante los buenos ingresos.
Según los productores, con un buen manejo del cultivo están cosechando al año aproximadamente 15.000 kilogramos de la fruta, que están vendiendo a la empresa Frutika a G. 1.100 el kilo. Obtienen una ganancia bruta anual de G. 16.500.000 por hectárea, con tres cosechas, destacaron.
“El año pasado pudimos vender nuestro producto hasta a G. 1.300 el kilo. Este año ya aparecieron más interesados en nuestra producción, es decir, no nos falta mercado.
Nuestro objetivo es vender al mercado internacional para así seguir creciendo y para lograr esa meta necesitamos más apoyo de las autoridades”, dijo Justino Toledo, uno de los antiguos pobladores de la zona y más experimentados en el cultivo de la fruta. Fuente: Benigno Leguizamón
