La necesidad de que nuestro país tuviese un “árbol nacional” como el resto de casi todas las naciones del mundo, surgió especialmente del pedido de la facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción, a través de la Carrera de Botánica. Sus responsables señalaron que recibían llamados desde distintas partes del mundo consultando cuál era el árbol nacional del Paraguay.
Por amplio consenso y tras una consulta popular, se llegó a la conclusión de que el lapacho o tajy era el que tenía mayor relación con la identidad nacional. Finalmente, la ley se presentó en el Parlamento y aunque de hecho se lo consideraba ya el árbol nacional, recién ayer el Congreso lo confirmó.
Existen tres clases de lapachos, según sus colores que son el rosado, el blanco y el amarillo. A inicios del mes de setiembre, bellísimos lapachos en floración adornan y anuncian la llegada de la primavera.
