Ganadería intensiva y sustentable

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Sin lugar a dudas, la producción e industrialización pecuaria nacional, gana espacios a nivel nacional e internacional. Prueba de ello, es la nueva edición de la Expo-feria Internacional de Ganadería, Industria, Agricultura, Comercio y Servicios (Expo 2013), que se está realizando en Mariano Roque Alonso, en donde es posible observar animales de una altísima genética, lo que le ha valido al país el reconocimiento internacional. (Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker)*

La actividad ganadera nacional tanto en ganado mayor de carne y leche como en ganado menor en cerdos, ovinos y caprinos, sin dudas, va tecnificándose e innovándose conforme a las exigencias y principios de manejo y producción que pautan los mercados internacionales, principalmente. Así, el manejo, la nutrición, reproducción y la sanitación de los animales son prácticas que están en una permanente actualización, siendo una preocupación razonable de todo productor que busca maximizar sus beneficios y reducir sus costos; así como de toda asociación pecuaria que busca estar a la vanguardia en cuanto a razas de excelencia.

DOS ENFOQUES

Sin embargo, es bueno tener presente dos enfoques: el Bienestar Animal (BA) y la sostenibilidad del ambiente en ganadería. La cuestión ambiental y sus implicancias en la vida del hombre, forman parte de las agendas de trabajo de los países que ya asumen el valor del ambiente y de la sustentabilidad en la producción agrícola y pecuaria; sin desatender las variables económicas y de rentabilidad a la que toda empresa apunta. A lo anterior, se le suma el respeto y cumplimiento de las normas del Bienestar Animal (BA) que consideran a los animales como seres vivos que sienten; que sufren dolores y estrés, que necesitan de libertades, aun cuando se críen de forma intensiva en complejos o plantas industriales; cuando se transportan en condiciones inadecuadas y en exceso y cuando se emplean métodos de faenamiento poco sensibles para con seres que también tienen derecho a ser bien cuidados y tratados, al menos durante su período de vida productiva. Las cinco libertades de los animales son: Estar libres de hambre y sed. Libres de incomodidad. Libres de dolor y enfermedades. Libres para poder expresar su comportamiento normal. Libres de miedo y estrés.

LA REALIDAD

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Los sistemas intensivos de producción pecuaria sustituyen los potreros y espacios abiertos para la alimentación con pasturas y pastos, por otros de confinamiento en donde los animales solo reciben una dieta diaria bajo forma de balanceados, granos y otros suplementos hormonales, vitamínicos y minerales. Si bien no están en el campo, sigue siendo necesario cultivar grandes superficies con granos y cereales a fin de asegurar su disponibilidad para los animales, bajo forma de balanceados. Un ejemplo es la expansión del cultivo de la soja. Bajo este régimen de confinamiento y alimentación, los animales alcanzan su peso de faena en tiempos más breves, lo que permite su rápida industrialización y acceso al consumidor, pero a un costo que muchas veces es mayor al que aparece en la etiqueta de venta o comercialización.

CONSECUENCIAS AMBIENTALES

La Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA), cita a la FAO al definir la agricultura sostenible como aquella: “ecológicamente equilibrada, económicamente viable, socialmente justa, culturalmente apropiada y humanitaria con los animales.” Esto significa, que además de los costos de producción, existen otros sociales y ambientales que no se tienen en cuenta, pero que sí se trasladan al ambiente; a los países (importadores) y consumidores finales como un costo adicional, bajo forma de un mayor precio del producto, impuestos o daños ambientales directos: deforestación, degradación de suelos, contaminación del agua y del aire; más residuos.

CONCLUSIÓN

Hay que conseguir que la empresas rurales sean sustentables independientemente de los productos o servicios que comercialicen: carne, leche, lana, reproductores, otros. Pero para ello, hace falta insistir en generar una conciencia social y ambiental que marque la diferencia entre lo tradicional y lo innovador, desde el punto de vista del manejo de los recursos naturales y del cumplimiento de las cinco libertades: un derecho que tienen los animales.

(*) Especialista en Comunicación Rural