PRODUCCIÓN DE MUDAS
Por lo general, la producción de mudas en nuestro país se realiza a cielo abierto, es decir, que no se realizan bajo invernáculo o utilizando mallas antiáfidas, lo que representa una amenaza. Ocurre que el vector de la enfermedad se alimenta de la parte tierna de las plantas y en la etapa de producción de mudas; no es posible detectar si las mismas están libres o no de la enfermedad. La única manera de tener certeza es por medio de un análisis denominado reacción en cadena de la polimerasa (PCR), pero resulta inviable realizarlo por el costo del análisis a cada muda. De ahí también lo grave de la enfermedad.
SÍNTOMAS
La detección del HLB puede resultar difícil. Los síntomas pueden tardar más de un año en manifestarse, y los que aparecen en las hojas pueden parecerse a otras enfermedades o deficiencias nutricionales. Un síntoma bastante característico es el moteado amarillento que se puede observar en las hojas; también una decoloración de las nervaduras que después se vuelven corchosas; hojas pequeñas y erectas (orejas de conejo). Otra forma de identificar la enfermedad es por los síntomas que se presentan en los frutos. Estos se vuelven deformes y con las semillas atrofiadas; son amargos y no se pueden consumir. Si se parte la fruta, el eje central aparece arqueado.
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ACLARACIÓN
La enfermedad HLB no es lo que se conoce como “cáncer de los cítricos” o cancrosis. Los síntomas de la cancrosis son manchas circulares que aparecen en los frutos y las hojas; principalmente los pomelos, las naranjas y en el limón sutil son los más susceptibles de contraerla. Estas manchas inicialmente son muy pequeñas; tienen un aspecto acuoso a oleoso y que, después, por aparición de tejido corchoso en su sector central, desarrollan un cancro, de aspecto eruptivo saliente. En cambio, la HLB es una enfermedad vascular, que directamente mata a la planta, como ya se explicó.
SITUACIÓN ACTUAL
La enfermedad está instalada en el país y se deben tomar las medidas pertinentes. Al respecto, se ha conformado una comisión interinstitucional encabezada por el Senave, que plantea la destrucción de todas las mudas producidas este año e iniciar un sistema de certificación de mudas. La consecuencia es que, a partir de estas acciones, los productores deberán producir sus mudas en invernáculos, utilizando mallas antiafidas de manera de proteger las plantas. Incluso, se buscaría la forma de indemnizar a los productores que este año pierdan sus mudas. La indemnización será un estímulo para que los productores puedan adecuarse a este sistema de producción de mudas que requiere una mayor inversión.
En caso de no aplicar medidas, se corre el riesgo de que la citricultura nacional se pierda. Existen tres factores que se deben tener en cuenta para manejar esta enfermedad: el uso de mudas certificadas, el control del vector y la eliminación de las plantas que portan la enfermedad. Si se logra implementar estas medidas, se puede luchar contra esta enfermedad.
SITUACIÓN EN OTROS PAÍSES
Las experiencias en otros países muestran que la enfermedad ha resultado devastadora. Las informaciones señalan que en Brasil el HLB apareció en el 2004; llegó hasta el estado de Paraná y se tuvieron que destruir cerca de 15 millones de plantas. En México se dio una situación similar. En Cuba se vende carbón de la destrucción de las plantaciones de cítricos, al igual que en Belice (América Central). Por ello, es fundamental entender que se trata de un problema muy serio y grave, que requiere de la debida atención por parte de todos los agentes involucrados: el Gobierno, los productores y el sector privado.
(*) Coordinador del Área de Fruticultura del IPTA
