Integración de agricultura y ganadería

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Trabajos de campo realizados en el departamento de San Pedro, técnicos de la Cooperativa Friesland llevan adelante la producción agrícola (granos) y ganadera (bovinos de carne) de manera integrada. De esta forma, se logra un mayor rendimiento de granos por ha y kg de carne por animal al año, con la implantación de pasturas. El sistema permite la conservación del suelo, recurso principal de la finca, evitando la degradación por erosión, problema común en la zona. (Ing. Agr. Richard Fast)*

Desde hace 20 años, profesionales de la Cooperativa Friesland trabajan en el rubro de ganado cárnico (bovinos) en un establecimiento ubicado en barrio San Pedro. No obstante, los trabajadores de campo notaban la degradación del suelo por erosión, lo cual representó un grave problema, considerando que la producción era intensiva. A partir de allí, un equipo técnico se encargó de la elaboración de un plan para paliar este inconveniente. A pesar de que el suelo es la base de todas las actividades productivas, a mediano plazo puede convertirse en un recurso muy frágil, que estando agotado es difícil de recuperar; por ello, es necesaria su conservación.

Para lograr este fin, se implementó la integración de agricultura con ganadería con lo que se mejora las condiciones biológicas del suelo y se aumenta su productividad. La integración agrícola-ganadera consiste básicamente en un sistema de rotación realizado entre los cultivos agrícolas extensivos y pasturas para introducción de ganado bovino.

RECUPERACIÓN DE SUELOS

La degradación de los suelos no afecta únicamente a la agricultura, sino que también genera inconvenientes en la ganadería, por las bajas en la productividad. Aquellos ganaderos que no opten por la recuperación del suelo en un corto plazo tendrán serias dificultades para alcanzar una rentabilidad satisfactoria. Las acciones tendientes a mejorar las condiciones del suelo son: prevenir corregir y conservar; ya que es sabido que la erosión y la pérdida de fertilidad son condiciones diarias a las que se tiene que enfrentar el productor, tanto en la actividad agrícola como ganadera.

DIVERSIDAD BIOLÓGICA

Este sistema permite lograr una mayor diversidad biológica con el aumento de la productividad en la ganadería, expresado en mayor índice de kilogramos de carne por hectárea al año y mayor resistencia de los rubros agrícolas a las sequías, con rendimientos ubicados por encima de los sistemas convencionales. La ventaja radica en que la agricultura paga las inversiones de la recuperación de pasturas, incrementando los ingresos.

La rotación permite el aprovechamiento de los residuos de las fertilizaciones, logrando una producción de forrajes de mejor calidad, llegando a la fertilidad de la pastura.

BENEFICIOS DEL SISTEMA DE INTEGRACIÓN

Agronómicos: Recuperación y mantenimiento de la capacidad productiva del suelo.

Económicos: Mayores rendimientos por unidad de área, debido a la diversificación de la producción.

Ecológicos: Menor uso de agrodefensivos debido a la reducción de plagas y enfermedades.

Sociales: Elaboración de alimentos seguros y la generación de empleos en los diferentes eslabones de la cadena productiva.

AGRICULTURA PARA GANADERÍA

La agricultura mediante la integración trae enormes ventajas para la ganadería porque permite el aprovechamiento de la fertilidad residual de los cultivos agrícolas en beneficio directo de las pasturas que se implantarán. Asimismo, se logra la recuperación de la productividad de las pasturas, se obtienen forrajes de mejor calidad, se aumenta la productividad de carne y leche y finalmente se logra la amortización del costo de implantación de una nuevas pastura.

GANADERÍA PARA AGRICULTURA

A su vez, la producción ganadera genera ventajas para la agricultura mediante la reducción de plagas, enfermedades y plantas dañinas durante la época agrícola, gracias a las pasturas que anteceden a los cultivos extensivos. Se logra el retorno de materia orgánica al suelo, se aumenta la infiltración y retención de agua en el suelo y es posible una mayor eficiencia en el uso de correctivos y fertilizantes.

“La sustentabilidad de los sistemas de producción solo se logra si el sistema es técnicamente eficiente, económicamente viable, socialmente aceptable y ambientalmente correcto, lo que se cumple plenamente en el sistema de integración”.

CICLOS

Los ciclos del sistema de integración agrícola-ganadero comprenden rotaciones de cultivo que van de 2,5 a 3 años de agricultura y 2,5 a 3 años de ganadería.

Teniendo en cuenta la experiencia de la Estancia Morotî, la misma se encuentra en el segundo año de la soja. Posterior a la oleaginosa, se introduce el cultivo entre zafra o maíz zafriña del que una parte de la producción se usa para forraje animal y otra va a los silos. Además, los residuos del maíz servirán de cobertura al suelo. Luego, se introducen abonos verdes como Brachiaria ruziziensis, también para cobertura de suelo.

En el tercer año, se vuelve con soja y tras la cosecha, se sembrará un abono de invierno, que servirá como materia orgánica para el suelo y no para renta. Luego, se cultiva un maíz zafra, en vez de soja, para tener más paja en el suelo. Además, se debe implantar pasto junto con el maíz zafra para aumentar la cobertura.

Con la integración, se deja el último año para la soja y luego se siembra el pasto, que se utilizará por dos años a tres para el ganado. Al cumplir el ciclo pecuario (tres años), se deberán desecar las pasturas y volver con la agricultura porque de lo contrario disminuirán los rendimientos.

Con la implementación del sistema de agricultura y ganadería se tiene un doble propósito de ingreso. En primer lugar, por la agricultura, en la cual se tiene un ingreso seguro, con el agregado de la recuperación del suelo. A su vez, la parte pecuaria genera dinero sin reducir la cantidad de animales por ha; incluso se puede cargar más cantidad de animales por unidad superficie.

RESULTADOS

A pesar de que el rendimiento en agricultura depende del factor climático, la aplicación del sistema de integración le permite una mayor resistencia a la soja en épocas de sequía, superando la productividad de kg por ha en relación a sistemas convencionales. En el caso de la ganadería, se nota un aumento muy significativo en la cantidad de animales por ha. Los sistemas tradicionales contemplan dos unidades de animales por ha, mientras que, con la integración se llega a las seis cabezas por ha al año.

(*) Asesor técnico - Cooperativa Friesland