El Senave tiene dos leyes muy importantes: una es la n.º 2459/04, que crea a la institución como tal; y otra, la n.° 3481/08 de fomento de la producción orgánica. A su vez, el decreto n.° 4577/10 es el que reglamenta la legislación mencionada. A partir de estas disposiciones, se establece el procedimiento y las pautas para controlar la producción orgánica en el país.
Posterior a las señaladas, se emite la resolución n.º 665/14 en la que figuran las definiciones, los trámites para registro, el sistema de control, los insumos, las sanciones y lo referente a exportación e importación de productos orgánicos.
TIPOS DE CERTIFICACIÓN
Para la comercialización de productos orgánicos existen dos tipos de certificación: una para el mercado local y otra internacional. La primera se rige por la resolución n.° 670/13, que reglamentan los procesos del “Sistema Participativo de Garantía”, de la producción orgánica de origen vegetal, en el marco de la ley n.º 3481/08. Aquí, un grupo de productores organizados, consumidores, transportadores y comercializadores hacen el papel de una certificadora y se encargan de controlar si se está cumpliendo con este sistema. En el ámbito internacional, se encuentra la certificación de terceras partes, que involucra a certificadoras del exterior, acreditadas u homologadas por el Organismo Nacional de Acreditación (ONA), dependiente del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología (Conacyt). De esta manera, empresas locales pueden exportar productos orgánicos, aunque también la acreditación sirve para el mercado local. Actualmente, existen cuatro certificadoras internacionales registradas en el país: IMO Control, Control Unión, BCS y Ceres.
EXIGENCIAS
La producción orgánica representa un sistema diferenciado, por lo cual es muy controlado y delicado. La razón está en el consumidor, quien exige la garantía de que aquello que consume es definitivamente orgánico. Para esto son indispensables las documentaciones obtenidas a través de las certificadoras. En el caso de certificadoras internacionales, el Senave exige a las mismas una representación local para que, en el caso de ser necesaria una verificación del estamento oficial del Paraguay, ello pueda ejecutarse sin inconvenientes.
La producción orgánica representa una forma de vida. Hoy en día, está muy encarecida la calidad de que no se puede ver, como por ejemplo lo referente a la inocuidad. Cuando se habla de orgánico, se reduce totalmente la cantidad de residuos de productos sintéticos en los alimentos. En el caso de los fertilizantes y preparados para paliar plagas y enfermedades, estos provienen de un ambiente natural; sin recibir producto de síntesis química alguno.
PERIODO DE TRANSICIÓN
En la cuestión de querer pasar de un cultivo convencional a otro orgánico, se implementa un periodo denominado “de transición”, que dura al menos tres años, dependiendo de los tipos de productos utilizados en ese campo. En el caso de tratarse de un bosque nativo, donde anteriormente no se cultivó y se pueda dar veracidad de ello, con pobladores de la zona y análisis laboratoriales, la certificación del suelo puede conseguirse más rápidamente.
TRABAJO CON EMPRESAS PRIVADAS
Existen casos en los que se hace difícil para los pequeños productores llevar adelante los trámites para la certificación, por lo cual es posible trabajar en alianza con las firmas comerciales para producir orgánicamente. De esta forma, las empresas se encargarán de traer a las certificadoras y los productores trabajarán la tierra. Así será posible la realización de las inspecciones, a fin de conseguir los documentos respaldatorios que den fe del cumplimiento de las normativas, bajo este sistema. De no cumplir con las indicaciones para acceder a la certificación de orgánico, se emite un documento de “no conformidad”, de tal manera a corregir los puntos en falta. Esto, a su vez, implicará la espera por un plazo determinado para su adecuación.
PROYECCIONES
En la actualidad, se pretende difundir el sistema de la producción orgánica, tanto en leyes y reglamentaciones, de tal forma a que los productores sepan de la oportunidad del sector. Además de esto, las empresas locales encuentran nuevos mercados para la colocación de productos agroecológicos, lo que motiva a una mayor producción. Las posibilidades de crecimiento son muy grandes, debido a la mayor demanda de alimentos orgánicos.
En el país existe la Asociación de Productores Orgánicos, que tiene el sistema participativo de garantía y hay otras que pretenden ingresar al sector con el aval de dicha certificación.
(*) Especialista del departamento de Agricultura Orgánica – Senave
