La alimentación del caballo es un punto delicado a ser considerado por cualquier criador. El tracto digestivo del equino es totalmente diferente al del bovino, por lo que las raciones deberán ser finamente establecidas.
TRACTO DIGESTIVO
El caballo tiene un estómago pequeño de 10 a 12 l de capacidad. El intestino delgado es un órgano tubular, fino y largo, de aproximadamente 28 m; mientras que el intestino grueso consta de un ciego muy desarrollado, con una capacidad de 30 l. La digestión bacteriana en esta especie ocurre a partir del ciego para atrás. En el intestino grueso se digieren todas las fibras, por ejemplo, el heno y la alfalfa. La digestión enzimática se hace en el estómago e intestino delgado.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES
El equino es como un “atleta”, necesita de hidratos de carbono, que es su “combustible”, además de proteínas de calidad. El expeler de soja y girasol son las alternativas, no así el algodón u otro alimento de menor calidad. De la absorción de los granos (hidratos de carbono), como avena aplastada, el organismo del caballo aprovechará los glúcidos o lípidos, los cuales le sirven de energía.
RACIÓN
Esta depende del peso vivo del animal. Generalmente, se calcula 1 a 1,2 kg de alimento por cada 100 kg de peso vivo. Es decir, que un caballo deportivo de 500 kg consumirá 5 a 5,5 kg por día de alimento. Dicha cantidad puede dividirse en dos raciones: una por la mañana y otra, por la noche.
La recomendación es que la primera ración sea proporcionada dos horas antes de iniciar las labores. El animal necesita de un descanso para una correcta digestión, de lo contrario, puede ser afectado por el cólico, lo cual es muy difícil de controlar. La última ración será la más abundante.
La composición del alimento es avena y alfalfa, la cual es rica en proteínas; además de suplementos minerales y vitaminados de acuerdo a la necesidad. Es ideal proveerle de electrolitos para la reposición, debido a que el caballo suda mucho. Estos suplementos pueden mezclarse con el alimento o suministrar vía oral con una jeringa.
CÓLICO
Puede presentarse por un mal proceso digestivo y, en ocasiones, por una mala alimentación, baja calidad de los alimentos o parásitos. El cólico es muy grave, ya que provoca mayor sudoración en el animal, inquietud, acumulación de gases, desgano o hinchazón de la panza.
ALIMENTACIÓN DEL POTRILLO
La nutrición de un caballo joven es muy diferente a uno de mayor edad. Los potrillos necesitan mayor cantidad de proteínas en su dieta para el desarrollo de la masa muscular; el fortalecimiento del esqueleto, los huesos y tendones. El balanceado debe aportar 18 a 20 % de proteína debido a que está en etapa de desarrollo, sumado a suplementos vitamínicos y minerales. Hay que tener en cuenta que existen minerales cuyo requerimiento es mayor, entre ellos el calcio y el fósforo. Mientras que los microelementos, como el zinc, yodo y selenio, los necesita en pequeña cantidad, pero no deben faltarle. En relación a la sal mineral, hay que proveer a voluntad o mezclado con la ración.
IMPORTANCIA DEL AGUA
El factor hídrico es una necesidad de cualquier ser viviente. Por ende, el caballo deberá consumir agua limpia y fresca, ya que bebe cerca de 25 a 60 l diarios. Será fundamental invertir en bebederos, pues representa un recurso vital.
(*) Especialista en equinos.
