Hoy día, la preocupación más grande de las industrias es la contaminación de las superficies causadas por microorganismos, que en su mayoría se transmiten por los seres humanos. Las áreas de mayor contacto son los pisos, techos, tuberías elevadas, pasillos, paredes procesadas y puertas; es decir, espacios ideales para el hospedaje y reproducción de distintos tipos de organismos. El crecimiento microbiano es principalmente favorecido por la alta humedad y temperaturas elevadas. En este punto, es ineludible y fundamental la protección antibacterial, de manera a evitar inconvenientes en la salud de las personas.
COMPORTAMIENTO DE MICROORGANISMOS
En la mayoría de los casos, la limpieza estándar y los protocolos de desinfección comúnmente utilizados no son efectivos en controlar el crecimiento de los microorganismos. Los problemas típicos con la utilización de químicos son la adaptación de los organismos a los productos de limpieza y residuos químicos, sumado a los microorganismos muertos, que se convierten en alimento para agentes nuevos; lo que hace casi imposible destruir a nuevas bacterias, que pasaron por un proceso de mutación y adaptación, con una reproducción rápida.
PROTECCIÓN BIOSIDA
Actualmente, ante la amenaza bacterial y conociendo el comportamiento de los agentes dañinos, especialistas e investigadores han desarrollado una molécula, con fundamentos en la nanotecnología, que actúa como una cama de clavos en los microorganismos, destruyéndolos. Esta molécula se puede aplicar a superficies porosas y no porosas. Su efecto es la desintegración de la membrana celular de los agentes dañinos (bacterias). Esta tecnología, registrada por la Agencia de Protección Ambiental y aceptada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, ofrece un tipo de protección antibacterial efectivo, con efecto residual de 90 días.
Con la utilización de una molécula de elevada adherencia y que actúa de manera mecánica, se evita usar productos que generan superbacterias o bacterias más resistentes. Con ella, se combate gran variedad de microorganismos entre ellos: Staphyloccoccus aureus; E. coli, distintas clases de salmonella, moho negro, Clostridium difficile y otros.
BENEFICIOS
La tecnología de protección bacterial, compuesta por cadenas de átomos que perforan las membranas de los microorganismos dañinos, posee los siguientes beneficios: elimina la mutación de microbios, su base es agua (no tóxico), no es flamable, protección de hasta 90 días, fácil de almacenar, seguro de manipular, posee acción inmediata, se seca rápidamente. De este modo, maximiza los protocolos de limpieza, elimina los malos olores generados por la humedad, es incoloro e inodoro, previene el crecimiento de microorganismos a largo plazo y reduce riesgos de enfermedades, entre otros.
