Asimismo, deberá considerarse el grado de salinidad, la época del año; edad, tipo y sexo del ganado, y la existencia de sombra para este.
SALINIDAD DEL AGUA
Se ha demostrado que un grado de salinidad adecuado en el agua disminuye la pérdida por evaporación –tanto del animal como los seres humanos– y, por consiguiente, la necesidad de la ingesta. De acuerdo con los datos fisiológicos, el principal factor sería la pérdida de cloruro de sodio, que si no es repuesto por el agua u otro mecanismo, obliga a un consumo excesivo. Algunos textos indican que la tolerancia para el consumo va desde 1,3 g hasta 1,5 g de sal por litro, mientras que otros admiten como válidas escalas que van de 2 a 10 g/l.
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ELEMENTOS TÓXICOS
En cuanto a los aspectos microbiológicos, físicos y químicos, el agua debe estar exenta o contener niveles aceptables de salubridad. Cualquier contaminación con coliformes fecales, estreptococo, salmonellas, agentes químicos –principalmente los sulfitos, amoniaco, nitratos, nitrito, sulfatos, hierro, clorato de sodio– y bajo pH tornan al agua impropia para el consumo del ganado vacuno.
En cuanto al consumo o cantidad, varios factores son importantes: la ingesta de materia seca, la temperatura ambiente, las condiciones fisiológicas del animal, sexo, raza, edad, nivel de nutrición, entre otros. Los animales más pesados toman más agua porque consumen más materia seca.
Existe un paralelismo muy importante a tener en cuenta entre la ingesta de materia seca y la de agua, que es del orden de 3 a 4 l/kg de materia seca ingerida (1 kg de materia seca = 5 kg de pasto verde).
La temperatura del agua puede tener importancia en condiciones de estrés, tanto por el calor como por el frío. En condiciones de temperaturas ambiente altas, ella puede ser usada para liberar energía del organismo, mientras que en condiciones frías puede usarse para economizar energía.
OBTENCIÓN DEL AGUA
Cada milímetro de lluvia caída equivale a 10 m3 de agua por hectárea. Si tomamos como promedio unos 700 mm de lluvia anuales, esto indicaría que tenemos disponibles unos 7000 m3/ha, o sea, unos 7.000.000 l. Con esta agua se producen todos los pastos y, luego, como subproducto, la carne.
Como la característica fundamental del clima tropical y subtropical es su variabilidad extrema, a poco que falte las lluvias se hace difícil la producción ganadera. Solo en circunstancias excepcionales y áreas restringidas el exceso de agua puede ser un problema. El agua apta para el consumo puede obtenerse de distintas fuentes, según las condiciones propias de cada caso en particular.
ABASTECIMIENTO DEL AGUA
El agua almacenada en tanques, represas, tajamares y pozos o aljibes es distribuida para su utilización en el consumo doméstico y bebederos para el ganado.
En el caso de los animales, el ganado abreva el agua en surtidores artificiales llamados bebederos, que son recipientes cuya altura, capacidad y construcción dependen del sistema empleado y la población animal existente. En sistemas en los que los bovinos acuden al bebedero varias veces al día, lo más importante es la cantidad de agua despejada por la boya que la capacidad de reserva de agua del bebedero propiamente. Estos deben abastecer de 5 a 10 % del rebaño por vez.
En cuanto a la construcción del bebedero, es fundamental que cuente con una buena base y se ubique a una altura algo mayor que la del campo circundante, para posibilitar que el agua derramada por los animales corra sin acumularse al pie de estos, evitando la formación de barro y consiguiente erosión del lugar.
(*) Especialista en producción animal.
