Siembra directa - Ing. Agr. Martín Cubilla (*)

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La siembra directa o labranza mínima es una de las técnicas de conservación de suelo más relevantes en el país. En el Paraguay, dicho sistema empezó a utilizarse a inicios de los 90, tomando gran fuerza, con una cobertura del 95 %. Sin embargo, en la actualidad se hace latente la preocupación de profesionales del agro por el poco uso del sistema, a pesar del crecimiento de la superficie dedicada a cultivos agrícolas, principalmente la soja.

La siembra directa contempla cuatro pilares que son: cobertura permanente del suelo, rotación de cultivos, eliminación del uso de arado y rastra, y manejo integrado de plagas, enfermedades y malezas. Aquellos productores que llevan adelante esta metodología en sus parcelas obtienen muy buenos resultados en los rindes a bajo costo, sin afectar la dinámica biológica del suelo.

MUESTREO DE SUELO

Una de las prácticas que no se lleva a cabo de manera estricta es el muestreo de suelos. Esto propicia que el productor no conozca detalladamente la tierra con la que va a trabajar, a pesar de existir excelentes laboratorios en el Paraguay dedicados al análisis de suelo. El primer paso, antes de la preparación de la parcela, es la realización de un buen muestreo para conocer la fertilidad del suelo y corregir o mantener los nutrientes en ella. No basta con aplicar las formulaciones ofrecidas en el mercado sin tener la radiografía del suelo. Los agricultores tienen a disposición la Red Nacional de Laboratorios de Suelos, donde hay un control de calidad y se trabaja eficientemente sobre las muestras. Con un buen muestreo de suelo y los resultados del análisis será posible corregir o mantener los nutrientes, con una fertilización adecuada en el tiempo y la forma, de manera a llegar al máximo potencial productivo de cada cultivo.

Los análisis de suelo son ínfimamente más baratos que los fertilizantes. De acuerdo con una experiencia realizada en el 2013, el costo de los fertilizantes para trigo y soja representaron el 40 a 45 % del costo de producción.

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FRECUENCIA

Es recomendable hacer un muestreo de suelo cada un año y medio a dos, siempre y cuando se ejecute con la metodología adecuada. El análisis proporciona la radiografía general del suelo y cómo planificar su manejo, mediante recomendaciones para trabajar por lotes y parcelas, con la corrección, manutención o reposición de nutrientes.

ROTACIÓN DE CULTIVOS

La materia orgánica generada por el cultivo de maíz permitirá a la soja entrar con mejores rendimientos y un desarrollo superior en el campo, además de impedir plagas y enfermedades. Estos factores son importantísimos, ya que representan una inversión en el tiempo, por agregarle valor al suelo a través de los nutrientes que necesita.

RENDIMIENTO

Los rendimientos dependen mucho de la calidad de la siembra directa. Si se siguen los lineamientos de manera estricta, será factible la obtención de mejores rendimientos, principalmente en periodos hostiles, como los años afectados por sequía. La calidad del sistema queda demostrada por el buen manejo cultural; es decir, manejo de suelo adecuado, fertilización y control de plagas, enfermedades y malezas.

(*) Especialista en cultivos extensivos