Transferencia de embriones en vacas lecheras - Dr. José Frutos (*)

Este artículo tiene 10 años de antigüedad
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La transferencia de embriones es uno de los trabajos que se desarrollan en el marco del mejoramiento genético de un establecimiento. Consiste en inducir la ovulación en vacas de élite de alta producción, para multiplicar su genética. Para realizar esta labor, es necesario seleccionar hembras donantes y receptoras, con determinadas condiciones, a fin de alcanzar los porcentajes de preñez deseados y ejecutar un método adecuado.

La transferencia de embriones inicia con la selección de las vacas de élite, a las cuales se les induce a una superovulación (producción de10 a12 óvulos, en vez de uno) por medio de hormonas, para luego inseminarlas con la genética de un toro deseado. Al cabo de siete días, se colectan los embriones fecundados para transferirlos a vacas denominadas receptoras, que continuaron con el ciclo reproductivo hasta el destete de los terneros.

SELECCIÓN DE VACAS

Para ejecutar la transferencia de embriones, se deben definir los tipos de hembras a utilizar, que se dividen en dos: las donantes y las receptoras. Las primeras son las vacas de élite o “dadoras de genética”. Su proceso de selección es muy importante, debido a que existen casos en que la más productora de leche o la más linda fenotípicamente no responde al proceso de superovulación hormonal. Es por eso que se recurre a un chequeo reproductivo ginecológico, a realizar una ecografía a los ovarios y al útero, para diagnosticar si está en condiciones de ser tratada.

En el caso de las receptoras, que genéticamente no aportan nada a la transferencia, servirán como recipiente. Estas deben estar libres de enfermedades reproductivas y ser candidatas a buenas madres, puesto que tendrán que amamantar y destetar un ternero.

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MEDIOS DE LAVADO

Son los sueros enriquecidos con proteínas y nutrientes, utilizados básicamente para la transferencia embrionaria. Proporcionan confort al embrión durante la colecta. Para la misma se utiliza una vía de circuito cerrado. Entonces, un catéter se introduce en el útero y por un grifo se extrae el medio utilizado para lavar el útero. Los equipos de extracción cuentan con un filtro para aprisionar a los embriones que serán evaluados en el laboratorio.

EMBRIONES VIABLES

En el laboratorio se procede a la selección de los embriones viables, lo cual implica su búsqueda en una caja de petri grande y cuadriculada para hacer campos. Una vez identificados, los embriones se colocan en una placa más pequeña. Luego, esta plaquita pasa por una lupa de mayor aumento, en el que los embriones son clasificados en buenos o malos. Los buenos son cargados en pajuelitas para la transferencia en fresco.

TIEMPO DE TRABAJO

Desde el lavado hasta el depósito, dentro del útero de la vaca receptora no deberán pasar más de dos horas. El embrión sigue viviendo, pero su supervivencia baja con el transcurrir de los minutos. Lo mismo ocurre para el proceso de congelado: su requerimiento es no pasar una hora para asegurar la criopreservación dentro del nitrógeno.

REVISIÓN DE RECEPTORAS

Antes de la transferencia, el veterinario revisará a las vacas receptoras por medio de una ecografía del ovario y útero para identificar el lado en el que se colocará al embrión.

Después, se aplica anestesia con lidocaína a la hembra para que relaje el útero, la vagina, vulva y cola, facilitando así la colocación del embrión.

PORCENTAJE DE ÉXITO

Normalmente, de cada 100 vacas transferidas en fresco, los porcentajes de éxito en cuanto a preñez rondan entre los 50 y 60 %. En embriones congelados se reducen entre 40 y 50 %, debido a que pierden células germinales al entrar en el proceso de congelación.

SINCRONIZACIÓN

Tanto las donantes como receptoras deberán estar sincronizadas en el día. Esto quiere decir que si las vaquillas receptoras entraron en celo hace siete días, por ejemplo, las donantes también tuvieron que ser inseminadas hace siete días. La coincidencia en el tiempo entre donantes y receptoras es muy importante, ya que el útero de la receptora recibirá al embrión y necesitará adaptarse a su nuevo medio.

TRABAJO POSTERIOR

Después de la transferencia, se deja a la hembra en un buen potrero con una alimentación adecuada y un ambiente tranquilo, evitando el menor estrés posible. Esto se debe a que la etapa embrionaria es la más difícil de sobrellevar y en la que se presentan mayores casos de mortandad del embrión. Después de los 30 días, se procede a la primera ecografía para detectar las preñeces. En el caso de encontrar vacas vacías, volverán a reutilizarse como receptoras. El objetivo de estas detecciones es evitar el retraso en las labores del establecimiento.

(*) Especialista en producción de ganado bovino