Uso eficiente del agua en agricultura

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El agua como líquido vital para la vida y recurso natural indispensable para la producción agropecuaria, forestal e industrial en el mundo, cobra cada vez más protagonismo y se vuelve un recurso estratégico, no renovable, de carácter económico por su incidencia al momento de tomar decisiones y de adoptar políticas de producción y de seguridad alimentaria. En Paraguay, la riqueza hídrica no se acompaña del uso responsable y eficiente del agua; lo cual obliga a replantear las estrategias que tendrán que adoptarse para su mejor utilización a nivel país. (Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker)*

Hoy día, la problemática hídrica se ha convertido en una prioridad de la mayoría de los países del planeta. A su escasez, irregular distribución y acceso a las familias, hay que sumarle los daños por su contaminación y deterioro de su calidad por diversas razones que ponen en peligro la vida de los ecosistemas, de la biodiversidad, así como los niveles de producción en el campo de la agricultura sobre todo familiar.

TECNOLOGÍAS PARA EL PEQEÑO PRODUCTOR

En el país se cuenta con varias tecnologías de riego en agricultura, que de acuerdo a sus posibilidades cada productor debería instalar, no solo porque se obtienen más rendimientos por ha, sino porque los eventos climáticos extremos como la sequía y las temperaturas elevadas plantean necesidades hídricas a los cultivos que el agricultor debe satisfacer de manera eficiente. Además del riego mediante regadera o por manguera con boquilla que simula una pulverización, conviene que el pequeño agricultor tenga en cuenta otros dos sistemas.

RIEGO POR GOTEO

Este sistema también conocido como “gota a gota” consiste en suministrar la cantidad de agua justa a cada planta en la zona de influencia de las raíces, por medio de un sistema de válvulas, tuberías y mangueras con emisores. De acuerdo con él, afirma el Ing. Agr. Sebald Hahn, este sistema también puede utilizarse de manera subterránea, consiguiendo ahorrar hasta un 40 % o más de agua, en comparación a otros sistemas convencionales.

RIEGO POR ASPERSIÓN

Con este sistema, se busca pulverizar el chorro para hacer caer el agua sobre el terreno o las plantas de manera uniforme simulando la lluvia. Según el Ing. Agr. Freddy Martínez, el equipo de riego por aspersión, funciona con una bomba centrífuga, que puede estar adherida a un motor impulsado por combustible o energía eléctrica, entre otros. Para el funcionamiento adecuado, es necesario contar con un pozo, reservorio o grifo principal del cual se extraerá el agua para dirigir a la parcela, por un sistema de caños.

AGRICULTURA, RIEGO Y AMBIENTE

En un estudio realizado en el año 2010 por T. P. Agro, con fuente enla FAO, se pone énfasis en la importancia de articular buenas prácticas agronómicas en agricultura, con el cuidado del ambiente, para evitar que las malas degraden el ambiente y los ecosistemas y provoquen daños económicos y sociales, derivados en los bajos rendimientos en los cultivos; vale decir en una baja productividad y mal uso del agua. En el estudio, se presentan resultados comparativos de rendimientos en cultivo de tomate, según países y uso eficiente del agua. Para producir1 kgde tomate se emplean entre 50 y80 litrosde agua en Cuba, Bolivia, Nicaragua, Venezuela, El Salvador. Para producir1 kgde tomate se emplean entre 32 y40 litros de agua en Colombia, Panamá, Guatemala, Paraguay, República Dominicana, Perú, México, Honduras. Para producir1 kgde tomate, se emplean entre 9 y13 litrosde agua en Francia, Israel, Estados Unidos, Canadá, Costa Rica, Uruguay, Chile. En síntesis, con tecnología y un uso cuidadoso del agua para riego, es posible obtener rendimientos que superan las expectativas.

CONCLUSIÓN

Los actores sociales, económicos y políticos deben asumir el compromiso de crear los mecanismos y estrategias de preservación de los acuíferos y humedales, ríos, lagos y arroyos todavía existentes, evitando su contaminación, desvío y mala utilización. A nivel de la agricultura familiar, urge entrenar a los agricultores en el uso de las tecnologías para riego y facilitar los medios para que puedan acceder a las mismas. Ban Ki-moon, secretario general dela ONU, afirmó: “El agua es la clave del desarrollo sostenible. La necesitamos para la atención de la salud, para la seguridad alimentaria y para el progreso económico. Debemos trabajar para proteger y administrar este recurso frágil y limitado”.

(*) Especialista en Comunicación Rural