Hoy en día, la producción sostenible con estándares de calidad de la yerba mate constituye un desafío para los productores y agremiaciones yerbateras del país, sobre todo si pretenden adecuarse a los requerimientos de los mercados internacionales. Esto coincide con lo expresado por Yan Speranza, director ejecutivo dela Fundación MoisésBertoni, cuando recientemente afirmó que las cosechas o productos obtenidos en áreas en las que se transgredieron normas ambientales, ya no podrán ser comercializados en los mejores mercados, los cuales exigen la certificación de buenas prácticas de producción (BPP).
(Copete)
El consumo de la yerba mate, en sus diversas formas, se extiende y gana mercados en la región y países europeos y asiáticos. Pero con las exigencias crecientes de las naciones consumidoras tienen que llamar la atención a los productores locales, quienes deberán cumplir con los protocolos correspondientes en cuanto a normativas higiénico-sanitarias exigidas para el cultivo y también con las buenas prácticas de manufactura (BPM), con relación al procesamiento de la materia prima cosechada, a fin de obtener un producto de calidad, sano e inocuo para los productores y consumidores. Lo que se busca, además, es un cultivo y procesamiento seguro para la salud, que cuide el ambiente evitando contaminaciones y degradaciones.
TERRENO
Se pueden realizar laboreos solo en las áreas de plantación para favorecer la aireación e infiltración del agua, dejando el resto bajo cobertura vegetal, para proteger y ayudar al equilibrio del suelo, flora, fauna y ambiente. Conviene efectuar el análisis de suelos cada tres años, a partir de muestras tomadas de las parcelas de cultivo existentes o a cultivar. Así, el productor contará con información sobre la fertilidad de sus suelos y las medidas correctivas a aplicar.
CULTIVO
Conviene adquirir plantas certificadas por los organismos competentes, empresas o productores autorizados para asegurar su buena calidad, resistencia y sanidad.
Es válido aplicar un manejo conservacionista del cultivo, a la vez que sustentable de los recursos naturales, agua, suelo y otras especies nativas o cultivadas existentes, incluyendo las forestales. La aplicación de abonos y fertilizantes se realizará conforme a las recomendaciones técnicas y del análisis de suelos.
MALEZAS
En un sistema de producción orgánica de yerba, las malezas juegan un papel relevante como cubierta de protección para el suelo y como hospederas de insectos benéficos, dentro de un control integrado de plagas. El productor debe monitorear su plantación y estimar que el volumen o nivel de malezas presentes no afecte económicamente su cultivo. Según el caso, podrá combinar métodos mecánicos (labranza mínima) con la aplicación de herbicidas autorizados.
PLAGAS Y ENFERMEDADES
De modo preventivo, hay que aplicar medidas culturales y biológicas de prevención, como trampas naturales con aceite y luz para la captura de insectos. Si se deben aplicar agrodefensivos, conviene usar aquellos permitidos para yerba mate, de tal forma a evitar contaminaciones, toxicidad y nivel residual de estos productos, en los operarios y el medio. Los envases vacíos de productos químicos deben desecharse conforme al método del triple lavado.
COSECHA
La recolección de las hojas y ramas se realiza con una tijera desinfectada en lugar del machete, para no dañar las plantas. El producto recolectado se coloca sobre arpilleras o lonas abiertas que, cuando tienen cierto volumen, se unen por sus cuatro extremos y se trasladan a un tinglado o lugar bajo sombra natural, para su posterior sapecado y transporte a los secaderos.
(*) Especialista en Comunicación Rural
