El ingeniero Roberto Fariña afirma que, si se precisa, el primer paso es elevar el nivel de la vereda en relación a la calle con el fin de alejar la humedad del terreno. Otra condición clave en la construcción es crear una buena barrera contra la humedad y para ello se deberá enfatizar la base.
Alega que “posterior al cimiento se encuentra el muro de nivelación, y lo ideal sería que se le agregue una buena aislación horizontal, que consiste en tres hiladas de ladrillos, de 15 a 20 cm de altura, en que se revestirán las tres caras a través de un hidrófugo, cemento y arena”.
“Sobre esta hilada, como una forma de intensificar el trabajo, también se agregará una tira de membrana de 3 mm de espesor y posteriormente se ubican los ladrillos de la mampostería. Estos pasos son primordiales para cumplir con el objetivo”, enfatiza.
La arquitecta Florencia Lamonaca indica que los aislantes hidrófugos cumplen una función importante para la prevención, por ejemplo, se encuentran los que son de forma líquida y una vez colocados sobre la superficie quedan como una membrana que protege dicha zona.
Las paredes húmedas no resultan agradables a la vista, en ocasiones generan olor y además causan daños en la pintura de los muros. La arquitecta Lamonaca señala que estos problemas se pueden presentar por toda la casa, como en el cimiento, paredes, pisos y techos.
“Se encuentran a la venta los aislantes en polvo que se mezclan con el cemento y cumplen la función de prevenir el problema tan común en paredes”, apunta la profesional.
También dice que “no deben faltar las pinturas para este fin, tanto para interior como exterior, así una carpeta de regularización o alisada de cemento, para protección del piso, a fin de contrarrestar la humedad, tan común en esta temporada de frío y constantes lluvias”.
Recuerde, la humedad atrae a los insectos, como por ejemplo las temidas termitas.
