La Arq. Margarita Ferreira cerró esta galería debido a que la propietaria deseaba ganar un espacio y concentrar el quincho, comedor social y el estar. El corredor alargado, con vista al jardín posee pilares de troncos y puertas de vidrio.
Cerrar la galería resulta interesante y práctico, no solo en verano, sino también en invierno, más aún ante la necesidad de los propietarios de optimizar el uso de este espacio.
El beneficio que se obtiene mediante este proceso se basa en la posibilidad de utilizarlo todo el año. Resulta fundamental la necesidad de mantener su carácter de espacio intermedio entre el interior y el exterior, y no convertirlo en un espacio cerrado. El vidrio brinda esta posibilidad, integra el jardín a la casa, pero el conjunto se flexibiliza.
Se puede utilizar tanto como espacio cerrado o abierto cuando se necesita.
Para la galería de esta residencia se utilizó un sistema que posibilita mayor apertura. Posee doble guía y los paños fijos se reducen al mínimo, manteniendo su carácter de espacio intermedio.
Lo interesante también es que se ve la fluidez en el espacio, al integrar visualmente el interior con el exterior. Esa relación con el verde enriquece considerablemente al lugar. El sistema que se utilizó es sencillo, además brinda la posibilidad de integrar el interior con el exterior sin perder la calidad del espacio tradicional paraguayo: la galería.
Debe tener en cuenta que no se trata de un área cerrada con vidrio, pues eso obligaría a los habitantes de la casa a vivir climatizados a toda hora. La idea es que si la temperatura es agradable, uno tenga la posibilidad de abrir casi por completo las puertas y siga siendo una galería.
El hecho de cerrarla y dejar solo una puerta o dos desvirtúa el carácter propio de dicho espacio.
El trabajo de vidrio templado fue realizado por Ricsofan.
La deco incluye objetos reciclados con una tapicería muy joven. Resaltan las alfombras sueltas.