Apunta que “la cochinilla chupa las hojas, los tallos y frutos, y extrae la savia. Podrá notar la presencia de esta plaga cuando las hojas estén amarillas y deformadas. Incluso pueden verse brillantes y pegajosas debido a la melaza que genera. Se aconseja eliminar las áreas afectadas para no transmitir a otros puntos específicos de la planta y otras matas”.
El tratamiento con insecticidas que propone el profesional consta de “cipermetrina 1 cc por litro de agua, el dimetoato 30 cc por 10 litros y el fertilizante foliar 40 cc en 10 litros de agua. Se aplica a toda la planta y se repite después de ocho días”.
Resalta el ingeniero que “en cuanto a las hormigas el primer paso es detectar las minas, y después aplicar los productos para eliminarlas, a base de polvo o líquido. Por ejemplo, fipronil, que se aplica 1 cc por litro de agua que se vierte en el interior del hormiguero”.
