Existen alternativas cuando se quiere dar la terminación a una casa con pisos de materiales nuevos, que resultan muy adecuados para las obras.
Los materiales tradicionales para los pisos son cerámica y madera, pero también hay otras opciones como los pisos laminados o flotantes. Un sustrato de madera de eucaliptus que tiene diseños en tonos claros y oscuros. En este caso el piso posee el mismo color de los placares para que haya armonía en la decoración.
El contrapiso tiene que llevar una alisada bien hecha, ya que el piso admite 4 milímetros de intersección, pero preferentemente tiene que ser liso.
Este tipo de piso podría cubrir a las baldosas que se encuentran descascaradas o gastadas, puede ir sobre un piso existente y así no se tocan las estructuras.
Este piso también puede reemplazar a una alfombra pegada, de pared a pared, y así cambiar totalmente la terminación. El nuevo piso será antialérgico.
Imita al parquet, con vetas de madera y su limpieza consistirá solo en pasarle la aspiradora, una escoba o cepillo, y mantener su brillo. No necesita encerado y no se debe mojar en lo posible, solo un trapo húmedo.
Los pisos flotantes brasileros van encastrados unos con otros, nos dice la Arq. Marisol Ortega, de Shopping Glass.
Se utiliza en salas de estar, dormitorios, porque no estará en contacto con el agua, por eso no se usará en baños, ni cocinas. Tampoco va a poder colocarse sobre un entrepiso.
Esto no se encera, es difícil que pierda el brillo que puede durar años; en caso de que tenga una mancha se corta en el lugar y se cambia.
Estos pisos se colocan en residencias y departamentos, no importa si son espacios pequeños y resisten bien porque son de alto tránsito. El zócalo está hecho del mismo material.
Para que se mantenga siempre con la misma apariencia trate bien a sus pisos y evite los daños que puedan ocurrir al arrastrar un mueble o colocar objetos con puntas.