Su nombre “Dendrobium” procede de la palabra griega “dendro” que significa “dedos”. Las dendrobium forman el segundo género más numeroso con 1.200 especies de orquídeas epífitas, las que germinan en los árboles.
Las orquídeas que se encuentran en floración son denominadas Dendrobium nobile y se caracterizan por abrirse en agosto, son de crecimiento simpodial, es decir, que originan tallos múltiples.
Estas orquídeas se adaptan muy bien a nuestro clima; como dice su nombre, son nobles. Se las puede apreciar en los árboles, pero también se adaptan espectacularmente a las macetas.
Se caracterizan por poseer pseudobulbos largos que se llaman “cañas” y sus hojas están dispuestas a lo largo de estas de manera alternada. Sus flores están distribuidas a lo largo de las cañas en grupos de dos y tres. Les gusta la luz fuerte, especialmente en abril, cuando aquellas cañas terminadas o maduras en su crecimiento se están preparando para su floración, que comienza a partir del mes de agosto a octubre.
Sus flores tienen una duración de 20 a 30 días, y se mantienen mejor si una vez que estén abiertas las resguarda del sol directo.
Las Dendrobium nobile tienen un ciclo de crecimiento especial que conviene respetar a fin de tener una planta con buena floración, porque de lo contrario en vez de flores desarrollan nuevas plantas llamadas keikis. En la primavera aparecen las nuevas cañas y raíces, que darán flores el próximo año.
Siempre que cultivemos una orquídea es importante saber cómo es su hábitat natural, para proporcionarle condiciones similares.
Las orquídeas en racimo se encuentran en Japón, Borneo, Indonesia y Filipinas.
Se recomienda trasplantar las orquídeas cada dos años, y cambiar el sustrato.
Para multiplicar una orquídea, corte las raíces secas, retire los restos de arena y piedras, y lave.
