“Las vandas, en su mayoría, son epífitas, es decir, crecen sobre material vegetal, en los bosques tropicales se encuentran sujetas a las ramas de los árboles. Tienen un crecimiento monopodial, esto es de un solo tallo central desde el que surgen sus hojas, y carecen de pseudobulbos”, describe el experto.
Pueden cultivarse también en palmeras, en cestas de madera o macetas, con un sustrato de carbón vegetal y trozos de xaxim. Las vandas también crecen a raíz desnuda.
Al ser plantas provenientes de zonas tropicales, en nuestro ambiente se les debe proporcionar mucha luz, pero no la directa del mediodía, ya que quemaría sus hojas.
El orquidófilo señala que para saber si la temperatura y la luz son adecuadas se observa el color de las hojas. Con exceso de luz son verde claro, casi amarillentas o tienen quemaduras de sol. A falta de luz son de tono verde oscuro y la planta deja de florecer.
