Señala también que “las hojas tienen agujas (acículas) verde oscuro, levemente brillantes. En el mismo árbol se encuentran las flores masculinas y femeninas. Las masculinas poseen formas de conos, portadores del polen y aparecen en los extremos de los brotes; la inflorescencia femenina (estróbilos) son como piñas muy numerosas”.
Según dice, los conos masculinos poseen de 30 a 40 mm de longitud. Los conos femeninos son colgantes, de color marrón con escamas, casi sin espinas”, agrega, y acota que las “semillas son de 5 a 8 mm de longitud y de 4 a 5 mm de ancho, ovaladas, levemente triangulares, negras o con manchas. Sus semillas son de fácil germinación”.
La experta menciona que esta especie de pino se desarrolla naturalmente en suelos ácidos de textura arenosa, en las proximidades de agua y en suelos con un nivel freático alto. “La temperatura media anual varía entre 15° y 24° C con mínimas de 4° y máximas de 32° C, incluso puede resistir algunas heladas. Las precipitaciones anuales que tolera la especie oscilan entre 650 y 2.500 mm, con una máxima de 2 a 4 meses de suelo seco”.
Indica que “presenta una madera muy resinosa, no es de alta durabilidad. Es muy sensible al ataque de hongos productores de manchas, y es poco durable al contacto con el suelo. La madera es blanda y liviana (densidad de 510 Kg/cm3), fácil de trabajar en aserrados, laminados y compensados. Es utilizada en la fabricación de pisos, juegos infantiles, muebles, etc.”.
En el mismo árbol se hallan las flores masculinas y femeninas. Las masculinas poseen formas de conos.
En lugar de flores o frutos, las coníferas producen conos o estróbilos. El tronco es bien cilíndrico, recto, derecho y limpio.
