“La rosa sedienta absorbe el tinte sin haberse puesto antes en agua. Con esta práctica el tallo y las hojas se resienten y tienen menor durabilidad”, afirma la experta.
Lorena Llano, de “La divina flor”, explica el otro método consiste en aplicar el spray a nivel casero. Aunque “no queda linda la rosa, porque no proviene de la naturaleza. Cuando la rosa absorbe el colorante el color impregna también el tallo y las hojas”. La rosa azul ejerce una fascinación tal que ha motivado su creación.
