Sombrillas y techos veraniegos

Este artículo tiene 15 años de antigüedad

Cuando el calor nos agobia buscamos la placentera vista de un poco de agua y la frescura de las plantas. En una obra del Arq. Carlos Regúnega vemos la pileta protegida y una sombrilla amplia junto a un banco de madera. El verdor añade una sensación agradable.

En otra versión se forman estructuras con postes de madera para techos de paja, con muebles de hierro forjado y madera. Para aumentar el confort se agregó un ventilador. El sector se jerarquiza con pisos para exteriores hechos por el Arq. Rubén García. Detrás quedaron la pileta y su reja de protección en un patio amplio con camineros. Cada tanto aparecen unas palmeras imperiales reforzando este paisaje de playa.

Al visitar otra residencia hallamos una sombrilla sujeta a un poste en un lugar perfectamente cuadrado con pisos de layota común. Muebles de caño y loneta amarilla generan el disfrute cuando baja la intensidad del sol. Una carretilla, una olla vieja y un farol rodean al estar, todo en hierro, con una mesa circular redonda que se añadió al poste.

El patio tradicional tiene árboles frutales, palmeras, helechos, hiedras y césped, este último a unos centímetros más bajo que el piso para asegurar el buen desplazamiento del agua de lluvia.