La profesora Graciela Gill de Peralta, miembro de la Asociación Paraguaya de Orquidófilos, dice que el medio ideal para el desenvolvimiento de ellas lo constituyen los árboles, pero esta condición en algunos hogares no siempre es posible. De ahí la necesidad de cultivarlas en macetas.
“Si seguimos los pasos básicos con los elementos mínimos necesarios que requieren las orquídeas, como sustrato adecuado, iluminación, humedad y temperatura en el ambiente, riego, fertilización y sanitación, llegaremos a disfrutar de sus bellas flores”.
Después de la floración
Según la orquidófila, es ideal cuando la planta sobrepasa el tamaño de la maceta, las raíces y los pseudobulbos salen fuera del recipiente. Así también, al verificar que la planta no se desarrolla en época de crecimiento y que el sustrato está gastado, es decir, al compactarse cuando el dedo se hunde en la tierra. El trasplante se realiza después de la floración, cuando comienzan a salir nuevas raíces y brotes, a principios de primavera.
Tenga en cuenta estos detalles:
- Dejar en remojo con plantera incluida para hacer más flexibles las raíces.
- Retirar la planta de la maceta con cuidado, para no dañar las raíces.
- Lavar bajo el chorro de agua retirando el sustrato viejo.
- Cortar las raíces y pseudobulbos viejos, aplicando fungicida en las heridas.
- Mientras se seca, colocar en la maceta los materiales que harán de drenaje (esto debe ocupar un tercio de la maceta); agregar un poco de sustrato.
- Si es simpodial (crecimiento con nuevos brotes), colocar los pseudobulbos viejos contra el borde de la maceta con el brote nuevo hacia adelante, para facilitar su crecimiento. En tanto, si es monopodial (con un eje central del que crecen ramas), apoyar la planta en el centro de la maceta.
- Completar con el sustrato y apretar en los laterales, no sobre las raíces.
- Utilizar un palito como tutor para que no se mueva, para asegurar así su fijación.
- Llevarla a un lugar sombreado en los primeros días sin regarla; solo fumigando las hojas para estimular la enraización.
