CARAGUATAY, Dpto. de Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Católicos de esta ciudad honraron a la Virgen de las Mercedes el 24 de setiembre pasado, en un ambiente de devoción y alegría. La celebración litúrgica contó con la presencia del obispo Ricardo Valenzuela Ríos, quien instó a los presentes a practicar valores como la honestidad e integridad en la construcción de una comunidad fraterna.
Ubicada a 91 kilómetros al este de la capital del país, la ciudad de Caraguatay se constituye en una de las más antiguas del la cuenca del Yhaguy. Cuenta con 16 compañías.
Su nombre proviene del guaraní y se refiere a una zona donde abundan las plantas de Caraguatá y agua. La localidad, que cumplió 247 años de existencia, fue fundada por los hermanos Fermín José María y Deogracio Franco, un 24 de setiembre de 1770 a orillas del río Yhaguy.
Numerosas son las actividades productivas de los habitantes de la zona. La actividad agrícola está representada por plantaciones de tabaco, algodón, arroz, maíz, maní, poroto, caña de azúcar, banano, naranjo agrio y otros cítricos.
Además de la ganadería, con importantes estancias, también hay producción industrial tales como miel, caña, fariña, olerías, fabricación de carbón y explotación maderera.
La fama de la ciudad es que tiene más habitantes en los Estados Unidos que en su propio territorio, ya que ha “exportado” mucha mano de obra que envía mensualmente sus remesas en dólares a los que quedaron en el terruño.
También es considera cuna de ilustres paraguayos, pues dio al país tres presidentes, un vicepresidente, un obispo y una infinidad de artistas.
Allí nació en 1888, José Félix Estigarribia Insaurralde, presidente entre 1939 y 1940. Otros presidentes fueron Juan Antonio Escurra y Emiliano González Navero.
Vapor Cue, símbolo de heroísmo
Pobladores de esta comunidad tienen un gran sentido de pertenencia por el Parque Nacional Vapor Cue, donde se encuentra el Museo histórico al aire libre. Es que sus abuelos y parientes fueron los que trabajaron con ahínco y mucho sacrificio para recuperar los vapores que se encontraban hundidos tanto en el río como en los humedales de la zona.
Actualmente la Marina inició los trámites en el Instituto Nacional de Desarrollo y de la Tierra (Indert), para que la propiedad de 54 hectáreas cuente con un título y quede a cargo de las Fuerzas Armadas.
Asimismo, se realizaron trabajos de pintura anticorrosiva en los vapores para el mantenimiento de los mismos. Esto teniendo en cuenta que llevan decenas de años a la intemperie.
