Hugo Rodríguez, uno de los voluntarios, explicó que los bomberos presentaron en febrero de 2014 un pedido a través de la Junta Nacional para recibir este vehículo de servicio.
Comentó que tras varios trámites consiguieron la aprobación para el traslado a nuestro país. Dijo que la contrapartida del cuerpo de bomberos era solventar los gastos por los trámites aduaneros y traslado, cuyo costo total fue de G. 25 millones.
Indicó que a pesar de las limitaciones los voluntarios buscan equipar el local para ofrecer un buen servicio a la ciudadanía sampedrana.
“Estamos orgullosos de servir, tenemos esa vocación. Necesitamos todavía muchas cosas, pero tenemos un compromiso de trabajar en forma voluntaria”, expresó Rodríguez.
Según los datos, en la comunidad unos 25 voluntarios combatientes juraron, de los cuales entre 10 a 15 bomberos trabajan activamente.
Los bomberos cuentan con un local propio. Sin embargo, necesitan más apoyo y recursos para solventar los principales gastos como el pago por el servicio de agua potable y energía eléctrica, que todavía no están exonerados.
