SAN ESTANISLAO, Dpto. de San Pedro (Sergio Escobar Rober, corresponsal). Simón Espínola (72) trabaja en la fabricación de mallas de alambres desde 1985, y esta es su principal fuente de ingreso. La pequeña industria fue habilitada con la denominación de “Fabrica de Tejidos de Alambre Guaraní”, en alusión a su club de fútbol, y es la primera del segundo departamento.
Dice que en los primeros años del local recibía clientes de todo San Pedro, atendiendo que en ese tiempo era el único en la región. Por otro lado, lamentó que hasta este momento no haya podido construir un tinglado para el funcionamiento de su miniindustria por la burocracia de los entes crediticios estatales.
El local se encuentra ubicado en el barrio Cnel. Vicente Mongelós, sobre el ramal de la Ruta X “Las Residentas”, donde se dedica al tramado del tejido de alambre. En este trabajo lo ayudan miembros de la familia y algunos vecinos, que son contratados como ayudantes en caso de contar con muchos pedidos.
Estudio de sus hijos
Espínola manifestó que mediante la instalación de esta miniindustria, junto con su esposa Mariana Díaz, pudieron estudiar sus tres hijos, de los cuales dos se recibieron como docentes, mientras que el menor realiza estudios terciarios.
Expresó que durante todo este tiempo tuvo que soportar numerosos inconvenientes para mantener en funcionamiento su industria por los insuficientes recursos económicos. Dijo que es difícil conseguir créditos en las entidades oficiales para este tipo de emprendimientos.
“En realidad, me siento muy fortalecido al cumplir 30 años en esta labor. A pesar de que me iba a sentir mejor si con mis 72 años ya estaba trabajando debajo de un amplio tinglado con mis herramientas y haciendo esto que tanto me gusta. A pesar de todos los obstáculos, sigo cumpliendo con mis clientes”, dijo.
