El crecimiento de Abasto Norte no solo puede medirse por la cantidad de locales o de visitantes que recibe cada mes.
Su mayor fortaleza radica en el aporte social que ha construido desde su creación, impulsando iniciativas orientadas al empleo, la educación y la capacitación como herramientas para mejorar la calidad de vida de las personas.
Empleo, educación y oportunidades para miles de familias
Consultada sobre el legado que deja Abasto Norte en la ciudad de Limpio, Blanca Aveiro, gerente general de la empresa, destacó que el principal valor del proyecto está en las oportunidades generadas para la comunidad.
“El principal legado social que dejamos es la creación de 1.500 puestos laborales donde personas que hoy trabajan en el Abasto Norte llevan el sustento diario a sus familias”, destaca.

Cuando el crecimiento también se mide en las personas
“La formación de jóvenes al contar con un colegio dentro del predio con más de 280 alumnos, el SNPP con 1.500 egresados año a año en alguna modalidad, la escuela de danzas para hijos de locatarios y colaboradores. En Abasto SA, el apoyo a los colaboradores es un objetivo que se cumple”, resalta.
Las cifras reflejan un impacto que trasciende la actividad comercial.
A lo largo de estos 14 años, Abasto Norte demostró que un emprendimiento comercial puede convertirse en un agente de transformación social cuando sitúa a las personas en el centro de su gestión.
Más allá de su infraestructura, de sus comercios o de su crecimiento empresarial, el verdadero legado del complejo se encuentra en las oportunidades que genera cada día para trabajar, aprender y construir un mejor futuro junto a la comunidad.
