La comunidad afrodescendiente de Kamba Kua, asentada en la ciudad de Fernando de la Mora, conserva desde hace más de dos siglos una de las manifestaciones culturales más singulares del Paraguay. Sus orígenes se remontan a 1820, y los afrodescendientes mantienen vivas tradiciones religiosas, danzas, música y gastronomía heredadas de sus antepasados africanos.
La comunidad conocida como Kamba Kua se encuentra ubicada en el barrio Loma Campamento, al costado del Hospital de Clínicas, en la zona norte de la ciudad de Fernando de la Mora.
La población se instaló cuando aproximadamente 250 a 300 lanceros afrodescendientes –hombres, mujeres y niños– acompañaron al general uruguayo José Gervasio Artigas durante su exilio en Paraguay. Tras su llegada, el gobierno del doctor José Gaspar Rodríguez de Francia distribuyó a estos grupos en distintos puntos del territorio, otorgándoles tierras para el cultivo en las cercanías de Asunción, entre ellas la zona que hoy corresponde a Loma Campamento.

Con el paso del tiempo, los descendientes de aquellos soldados formaron una comunidad estable que conservó rasgos culturales propios, convirtiéndose en uno de los principales referentes de la identidad afroparaguaya. Incluso, el territorio donde se asentaron pasó posteriormente a integrar oficialmente el distrito de Fernando de la Mora tras la creación del municipio en 1939.
La máxima expresión cultural de Kamba Kua se vive cada año el 6 de enero, durante la festividad en honor a San Baltasar, considerado el patrono espiritual de la comunidad afrodescendiente.

La celebración coincide con el Día de Reyes y combina elementos religiosos católicos con tradiciones africanas transmitidas de generación en generación. La jornada incluye procesiones, novenarios, danzas rituales y el tradicional festival artístico donde niños, jóvenes y adultos interpretan coreografías al ritmo de tamboriles y candombe.
Durante el festival los bailarines visten trajes en tonos rojo, blanco y naranja y realizan danzas simbólicas que representan agradecimiento, resistencia cultural y conexión espiritual con sus antepasados africanos.

Baile, pilar de la identidad
El baile constituye uno de los pilares de identidad de Kamba Kua. Las presentaciones son acompañadas por sonidos de tamboriles y ritmos de raíz africana que sobrevivieron al paso del tiempo gracias a la transmisión dentro de las familias. Desde la década de 1960 surgieron agrupaciones organizadas que fortalecieron esta herencia, entre ellas el reconocido Ballet Kamba Kua, posteriormente formalizado como asociación cultural y encargado de enseñar las danzas tradicionales a nuevas generaciones. Actualmente existen dos grupos principales dentro de la comunidad que organizan festivales anuales en homenaje a San Baltasar, manteniendo viva una práctica cultural declarada patrimonio inmaterial por la Secretaría Nacional de Cultura.

