La defensa de la libertad de expresión y la constante carrera por una apuesta a lo innovador han sido sello del fundador del Grupo Azeta, Aldo Zuccolillo.
Su legado se ha impregnado en el centro mismo del grupo en el que actualmente existe una convicción que orienta su rumbo: contribuir a un Paraguay con más oportunidades.
Esa visión impulsa cada decisión del Grupo y explica por qué continúa invirtiendo, innovando y desarrollando nuevos negocios.

La capacidad de adaptarse ha sido una constante a lo largo de su historia.
Aldo Zuccolillo Moscarda, nacido en Asunción el 3 de julio de 1929, no solo fue la piedra angular del ámbito empresarial. También fue considerado precursor del periodismo moderno en Paraguay.
Hijo de los inmigrantes Antonio Zuccolillo Abbondante y Deolinda Moscarda, desde muy joven asumió la gestión de las empresas familiares.

Con el paso de los años, consolidó su liderazgo empresarial transformándolo en uno de los conglomerados económicos más influyentes del país.
El 8 de agosto de 1967, Zuccolillo fundó el diario ABC Color con la firme misión de defender la libertad de expresión durante la dictadura de Alfredo Stroessner.
A lo largo de diecisiete años impulsó el periodismo independiente en un entorno hostil, resistiendo encarcelamientos —con más de una treintena de detenciones a sus redactores y dos al propio director—, censuras y presiones, inclusive el cierre del periódico por cinco años.

Pese a ello, siguió trabajando incansablemente en esa causa, sin desatender las otras empresas que iban creciendo en medio de un ambiente no siempre muy favorable.
En el plano internacional, Zuccolillo desempeñó una destacada labor durante tres décadas en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), ocupando la vicepresidencia del Comité de Libertad de Prensa y la dirección de su Centro Técnico, entre otros. Desde esta organización, integró múltiples misiones en defensa de la libre circulación de información en países latinoamericanos bajo regímenes autoritarios, participando además en foros globales de alto nivel, como la Conferencia sobre Libertad de Expresión de la Unesco realizada en Kazajistán en 1992.

Hoy esa experiencia transmitida a las nuevas generaciones se traduce en una visión compartida que guía su crecimiento, orienta la evolución de sus empresas y proyecta el futuro del Grupo.
Por ello, Azeta entiende al sector privado como un motor del desarrollo, capaz de generar innovación, articular alianzas, impulsar nuevos mercados y crear oportunidades. Con esa convicción busca consolidar su impacto en Paraguay y proyectarse hacia nuevos horizontes.
