La relación con los consumidores –explica Carlos Aníbal Valdovinos, gerente general de Mercurio S.A.– va más allá de una operación comercial. La empresa procura construir una alianza basada en calidad, confianza y responsabilidad, consciente de que sus decisiones tienen impacto en miles de personas.
Este compromiso también se refleja en la generación de empleos, el pago de tributos, la inversión permanente en infraestructura y tecnología, y el desarrollo organizacional. A esto se suma una amplia red de proveedores y aliados comerciales que forma parte de la dinámica de la compañía y de su aporte a la economía. “Cada inversión que realizamos contribuye al crecimiento económico del país”, sostiene Valdovinos. En esa línea, destaca que la empresa logró que algunos de sus clientes la consideren una opción preferencial frente a oferentes del exterior, un resultado que refuerza la apuesta por la competitividad y la producción local.
La decisión de seguir invirtiendo en Paraguay está sustentada, según el directivo, en tres factores: el talento de las personas, el potencial de la economía y las oportunidades de crecimiento que ofrece el país.
A lo largo de su trayectoria, la compañía comprobó que el trabajo, la innovación y el compromiso permiten construir empresas sólidas y capaces de generar un impacto positivo. Esa experiencia alimenta la convicción de continuar apostando por el desarrollo nacional y buscando nuevas oportunidades de crecimiento.
Un salto hacia nuevos mercados
Entre los hitos que marcaron la evolución de la empresa, Valdovinos menciona la decisión de transformar una industria que inicialmente abastecía exclusivamente a empresas del grupo en un referente del sector para el mercado nacional y regional. El cambio implicó ampliar la mirada del negocio, fortalecer capacidades y competir en mercados más exigentes. La transformación permitió consolidar una propuesta orientada a responder a las necesidades de clientes locales y regionales, con el objetivo de ofrecer soluciones competitivas y de calidad.

Tecnología y competitividad
Otro momento relevante ocurrió hace dos años, con la incorporación de una máquina impresora XL 106, considerada una inversión estratégica para la compañía. El equipo significó un importante salto tecnológico y reforzó el proceso de modernización de las operaciones. La tecnología incorporada permite realizar un mayor control del proceso de impresión en línea y alcanzar mayores niveles de automatización, precisión, eficiencia y calidad en cada trabajo.
Para Valdovinos, su implementación representa un paso decisivo hacia la mejora continua y la excelencia operativa. Más que sumar equipamiento, la inversión refleja una visión de futuro y la decisión de ofrecer a los clientes soluciones cada vez más competitivas, respaldadas por tecnología de clase mundial.

Una cultura compartida
Formar parte del Grupo AZETA, que cuenta con una trayectoria de 80 años, representa para la empresa un motivo de orgullo y, al mismo tiempo, un compromiso. Valdovinos destaca una organización construida sobre principios de trabajo, integridad y visión de futuro, con énfasis en la innovación y el desarrollo de las personas. Las sinergias entre las empresas del grupo también contribuyen a fortalecer sus capacidades y promover la mejora continua. En ese contexto, Mercurio S.A. busca mantener altos estándares de gestión y aportar al crecimiento corporativo y nacional.
La compañía comparte los valores del Grupo AZETA y entiende que el crecimiento sostenible se construye sobre la confianza, la innovación, el compromiso con las personas y la búsqueda permanente de la excelencia.
Estos principios orientan sus decisiones y la impulsan a generar mayor valor para sus clientes, desarrollar a sus colaboradores y contribuir positivamente a la sociedad paraguaya.
Con esta visión, el desafío hacia adelante será sostener el ritmo de inversión, fortalecer la capacidad productiva y acompañar las demandas del mercado. La empresa apunta a seguir evolucionando sin perder de vista los principios que guiaron su trayectoria y compromiso con Paraguay.
