“Los clientes de Vidriocar están cada vez más informados y exigentes, y eso apasiona a la compañía, que busca atender esas exigencias. Por eso, la firma eleva permanentemente sus estándares a niveles superiores a los del mercado y es la referencia de calidad”, señala Ramírez.
Comenta que los vidrios de altas prestaciones se están volviendo más y más populares. Por ejemplo, el Low-E que es un vidrio que reduce la transmisión de calor, disminuyendo así el consumo energético dentro del inmueble.
Las puertas y ventanas de tipo templado ya son cosa del pasado, comienza una migración a la carpintería de aluminio, por eso en conjunto con otra empresa del Grupo Costa que es Alukler apuestan fuertemente para desarrollar una línea propia de perfiles de aluminio para ventanas y puertas corredizas de alto desempeño, que son desarrolladas con estándares europeos.
Además, el gerente resalta que en Paraguay se solicita con mayor frecuencia el doble vidriado hermético o DVH, que consiste en dos placas de vidrio selladas que forman una cámara; esta se rellena con un gas incoloro que reduce el paso del calor, pero permite un mayor paso de luz solar. “Vidriocar será el primero en el país en producir el tipo de DVH”, añade.
La tendencia internacional apunta a grandes aberturas con carpintería de aluminio y vidrios de alto desempeño, ya que se adaptan fácil y económicamente a todas las necesidades arquitectónicas.
Según anuncia la compañía, en pocos días pondrá en marcha un sistema informático SAP, que es utilizado por las empresas más competitivas a nivel mundial. Eso les permitirá optimizar el uso de los recursos empresariales, por ejemplo, tienen información en tiempo real sobre el ciclo de los productos, compra de materia prima, insumos. Todo eso para estar al ritmo de su portafolio de productos y los servicios que están en constante expansión.
En cuanto a las inversiones, Ramírez explica que este año abrirán una nueva operación en Pedro Juan Caballero, dotada en su totalidad de maquinaria de origen europeo con cero emisiones de CO2.
Agrega que otra novedad de Vidriocar es que, en breve, arrancarán sus nuevas líneas de producción de DVH y vidrio laminado, que serán un nuevo hito en cuanto a capacidad y tecnología de producción.
Su taller de carpintería está en la última fase también, en la que se trabajará en un 10% con equipos Emeggi, líder mundial en carpintería de aluminio. Estos nuevos emprendimientos serán automatizados en su totalidad.
Con respecto al mercado, destaca que el consumo de vidrio en los últimos años se fue incrementando gracias al crecimiento en el rubro de la construcción; al mismo tiempo, notan un incremento en las inversiones del sector privado y público.
Resalta que Vidriocar incorporó hace un año tecnología de Suecia, se trata de unos contenedores llamados unloaders, que permiten trasportar planchas de vidrio crudo tamaño Jumbo, que miden seis metros de ancho por cuatro de alto y de unos 700 kg cada una.
Con respecto a la mano de obra, señaló que Vidriocar emplea a 420 personas en forma directa y se estima que unas 4.000, indirectamente. Sobre lo social, refiere que la firma trabaja —en conjunto con otras empresas del Grupo Costa e industrias del barrio— en la realización de ferias multiempresa enfocadas a la gente de la comunidad, convocando a más de 200 postulantes.
A su vez, por medio de un comité, Vidriocar conforma con representantes de cada sector el programa Arandú Tekoverá, que consiste en reducir el impacto en el medioambiente. También que trabaja con las distintas escuelas en los alrededores de cada unidad de negocio, con aportes materiales y en el fomento del reciclaje y la conciencia ambiental.
En marzo pasado, Vidriocar firmó un convenio con Fundación Paraguaya, con miras al mejoramiento de la calidad de vida de los colaboradores.
