La evolución de Cervepar está marcada por una apuesta por hacer las cosas cada vez mejor, adelantarse a las tendencias del mercado y entender a sus consumidores a través de un variado portafolio, con capacidad de llegar a cada vez más personas, con gustos y estilos de vida diferentes, destaca Guillermo Martínez, gerente general de Cervepar.
Cervepar es parte de la “historia industrial del Paraguay y, al mismo tiempo, de una industria que sigue evolucionando”. Como compañía, genera más de 1.300 empleos de manera directa y moviliza una amplia cadena de valor.
En esa línea, dispone de una cadena de valor que comienza mucho antes de la producción y continúa con proveedores, logística, distribución y comercialización en los más de 45.000 puntos de venta donde llegan sus marcas.
Según cuenta Martínez, Cervepar combina la producción local con la importación para conformar un portafolio amplio de bebidas. En su planta de Ypané se elaboran localmente marcas como la emblemática Pilsen, además de Brahma, Skol, Bud 66 y Ouro, mientras que otras marcas y bebidas que forman parte de su portafolio son importadas para complementar su propuesta diversa, manteniendo en todos los casos los mismos estándares de calidad.
Detrás de cada producto existe un ecosistema de empresas y personas que forman parte de esta actividad. “A través de su cadena impactamos a más de 25.000 personas. El alcance es inmenso y a medida que nos fortalecemos como industria, también lo hace todo el ecosistema que se mueve alrededor de ella”, resalta.

En cuanto a la evolución de la capacidad productiva de la planta, esta fue acompañada siempre por una inversión constante en tecnología, procesos y, sobre todo, en calidad. Hoy, la fábrica de Ypané cuenta con procesos técnicos y más de 1.300 controles de calidad por los que atraviesa cada una de las bebidas antes de llegar a la mesa de los consumidores.
“Para nosotros, la calidad no es una instancia que se da cuando el producto está terminado, sino que acompaña todo el proceso, desde la selección de materias primas hasta que el producto llegue a nuestros consumidores. A esto se suma la tecnología y, fundamentalmente, la experiencia de nuestro talento humano, que es clave para sostener estos estándares”, añade.
Para dimensionar todo lo que esto representa dentro del sector industrial, el gerente general de Cervepar resalta que la manera de producir responde a altos estándares de calidad que le han permitido a la compañía recibir importantes reconocimientos.
En ese sentido, la planta de Ypané incorporó nuevas tecnologías, líneas de producción y procesos de digitalización para acompañar el crecimiento del mercado y elevar sus estándares. Como resultado, fue reconocida como la mejor cervecería de Sudamérica entre más de 50 competidores de AB InBev, la multinacional de la que Cervepar forma parte.

Así también, el Centro de Distribución de Guarambaré fue reconocido por segundo año consecutivo como el mejor de AB InBev a nivel mundial, entre más de 600 centros de distribución de todo el mundo.
“A esto se suma que fuimos la primera gran industria del país en obtener la certificación de Sistema B, que es un reconocimiento a nuestra forma de hacer negocios y del impacto positivo que generamos en cuanto a sostenibilidad. Todos estos hitos tienen un mismo punto de partida: hacer industria en Paraguay con estándares internacionales”, apunta.
Visión para los próximos años
Para Cervepar, la visión es muy clara: seguir creciendo en Paraguay, entendiendo cada vez mejor a las personas y acompañando la evolución de sus necesidades y preferencias. A partir de ahí, seguirán fortaleciendo su negocio de modo a ser cada vez más eficientes y preparados para el futuro, con un portafolio con marcas que reflejen la innovación y la calidad, que son pilares para la compañía, con el objetivo de seguir construyendo vínculos y experiencias para sus consumidores.
