Desde su stand en la feria, Sebastián Sierra, gerente de Itaú Campo, resume el espíritu de la participación.
“Siendo el main sponsor financiero, es un placer estar acá. Es una oportunidad para escuchar a nuestros clientes y acercarles toda nuestra plataforma de servicios”, indicó el ejecutivo.
Más que crédito: una visión integral

Lejos de limitarse al otorgamiento de préstamos, Itaú apuesta a ampliar su rol dentro del ecosistema agropecuario.
En ese sentido, Sierra enfatiza la necesidad de cambiar la mirada sobre la banca. “Nuestro deber es que no solo nos vean como una plataforma de crédito, sino también como un aliado para rentabilizar el excedente de caja”, expresó.
Este enfoque cobra especial relevancia en un año marcado por una zafra récord.
Si bien los precios internacionales presentan cierta retracción, el volumen de producción ha generado márgenes positivos, abriendo una oportunidad clave: gestionar eficientemente esos excedentes.
Para ello, Itaú impulsa herramientas como su casa de bolsa Itaú Invest, que permite tanto invertir excedentes como acceder al mercado de capitales como fuente de financiamiento.

Otro de los pilares presentados en Innovar 2026 es la innovación tecnológica aplicada a la gestión financiera.
El lanzamiento de APIs permite a las empresas integrar directamente sus sistemas con la plataforma bancaria.
“Nuestros clientes ya pueden hacer todas sus transacciones, conciliaciones y pagos directamente desde su sistema operativo, sin necesidad de usar el home banking”, explicó Sierra.
Esta solución apunta a optimizar la gestión diaria, reducir tiempos operativos y mejorar la eficiencia administrativa, un factor cada vez más valorado en empresas agropecuarias que manejan grandes volúmenes de información.

En paralelo, Itaú mantiene un fuerte enfoque en el financiamiento productivo. Desde maquinaria agrícola hasta operaciones ganaderas, el banco despliega herramientas adaptadas a las necesidades actuales del sector.
“Hoy es un buen momento para invertir. Las tasas en dólares son competitivas y los plazos pueden llegar hasta 10 años”, destacó Sierra.
