Para Elías Saba, director ejecutivo de Wines & Spirits SA, el diferencial radica en la consistencia y en una visión de largo plazo centrada en las personas.
“Hemos dado continuidad a una visión enfocada en celebrar el propósito de la compañía, de nuestros equipos, reconocer logros y fortalecer oportunidades identificadas en el proceso”, explicó.
Uno de los pilares ha sido la construcción de espacios de comunicación y confianza.
La organización priorizó el diálogo abierto, la claridad en los planes y la resolución conjunta de desafíos.

“Dimos prioridad a aclarar dudas, compartir visiones y generar espacios grupales por áreas para encontrar juntos planes de mejora, con el compromiso de cada equipo”, señaló.
Este enfoque permitió capitalizar oportunidades y evolucionar de forma sostenida.
La estrategia se complementa con iniciativas concretas que fortalecen el bienestar y el sentido de pertenencia.
Entre ellas, destaca la Academia Wines, un programa de formación integral orientado al desarrollo de liderazgo, pensamiento estratégico y habilidades técnicas.

A esto se suma Category Meeting, una metodología que impulsa la co-creación de estrategias entre áreas, alineadas al plan corporativo.
El modelo se sustenta en una cultura de alto rendimiento, donde prácticas, valores y sistemas están diseñados para potenciar el desempeño de manera sostenible.
A esto se integra una visión de excelencia inclusiva, que promueve la participación activa de personas con distintas trayectorias y perspectivas, impulsando la innovación desde la diversidad.

Otro eje relevante es Conversemos, un espacio institucional de diálogo transversal que fortalece la alineación y la participación.
Complementariamente, la Sala de Bienestar y Excelencia ofrece un entorno pensado para la capacitación, la colaboración y el equilibrio entre productividad y descanso.
Más allá de las iniciativas, la compañía ha transformado su gestión a partir del análisis profundo del feedback.

“La certificación no es una meta final, sino un termómetro anual de nuestra salud organizacional”, afirmó Saba.
A través de un Comité de Cultura y focus groups multiáreas, la empresa involucra directamente a sus colaboradores en la interpretación de resultados y en la definición de mejoras.
Este proceso dio lugar a tres pilares estratégicos: liderazgo basado en la escucha, políticas diseñadas a medida y una cultura de transparencia.
“Pasamos de una gestión tradicional a una gestión de personas humana y participativa, donde cada colaborador es embajador de la cultura”, destacó.

El impacto de este enfoque también se refleja en la atracción y fidelización del talento.
El reconocimiento fortalece el orgullo interno, impulsa la participación y posiciona a la empresa como un espacio inclusivo y desafiante.
“Promueve un entorno donde cada persona puede aportar valor desde su individualidad, lo que genera fidelización y atrae nuevos talentos”, concluyó.
