“Desde aquel 1936 hasta hoy, muchas cosas cambiaron. Cambió la manera de producir, cambiaron los mercados, la tecnología, las formas de hacer negocios y también las demandas de una sociedad que espera cada vez más de sus empresas. Pero hay algo que permanece: la decisión de miles de hombres y mujeres de apostar por producir en Paraguay”, sostiene el presidente de la UIP, Enrique Duarte.
Para Duarte, ese es, quizás, el verdadero significado de estos 90 años.
“La historia de la UIP no puede medirse solamente en fechas, congresos, programas o instituciones creadas a lo largo del tiempo. También está en las empresas que crecieron, en los trabajadores que encontraron una oportunidad de desarrollo, en los emprendedores que se animaron a comenzar, en las generaciones que asumieron responsabilidades y en cada industrial que decidió invertir, innovar y seguir adelante, aun en momentos complejos”.
Para Duarte, como gremio, la tarea de la UIP ha sido acompañar ese proceso. “Defender los intereses de la industria, generar espacios de diálogo, acercar herramientas, promover la capacitación y representar las preocupaciones de quienes producen son parte de una responsabilidad que se construyó durante décadas”.
Pero representar a la industria también significa “entender que no somos los mismos que hace 90 años. El sector productivo de hoy enfrenta desafíos que exigen nuevas respuestas. La competitividad, la incorporación de tecnología, el acceso a mercados, la formación de talento, la formalización, la innovación y la capacidad de adaptarnos a un escenario local e internacional cada vez más dinámico forman parte de una agenda que no admite pausa”.
Por eso, “este aniversario no debe ser solamente una mirada hacia el pasado. Debe ser también un punto de partida para pensar qué industria queremos construir en los próximos años y qué papel debe asumir la UIP para acompañarla”.
Duarte enfatiza en la responsabilidad “con quienes nos precedieron, pero también con quienes todavía no llegaron. Con los jóvenes que hoy comienzan sus primeros proyectos empresariales. Con las pequeñas y medianas empresas que buscan crecer. Con las industrias que necesitan condiciones para invertir y generar empleo. Y con las nuevas generaciones que van a recibir el desafío de continuar esta tarea”.
De acuerdo al criterio de Duarte, “una institución gremial se fortalece cuando logra interpretar los cambios de su tiempo sin perder de vista aquello que le dio origen. En nuestro caso, ese origen está profundamente ligado a una idea: que una industria sólida contribuye a construir un Paraguay con más capacidades, más trabajo y mayores posibilidades de desarrollo”.
“Hoy nos toca asumir esa responsabilidad desde nuestro tiempo, con nuestras herramientas y nuestros desafíos”.
“Los 90 años nos recuerdan todo lo que fue posible construir cuando el sector industrial decidió trabajar unido. También nos plantean una pregunta hacia adelante: ¿qué seremos capaces de construir juntos en las próximas décadas?”
“Desde la Unión Industrial Paraguaya seguiremos trabajando para que la voz de quienes producen tenga presencia, para generar condiciones que favorezcan el desarrollo empresarial y para que la industria pueda ocupar el lugar que le corresponde en el crecimiento del Paraguay”, expresa Duarte.
