Bajo la dirección del Grupo Riquelme, la Unidad de Bebidas de Embotelladora Central SA (Encesa) ha evolucionado de manera integral, estructurando un portafolio diversificado que incluye marcas líderes como Munich, Polar, Niko, De la Costa y Kampito.
Mantenerse vigentes durante décadas exige un equilibrio entre la tradición y la modernización. La compañía ha logrado este hito adaptándose a las nuevas exigencias del mercado sin descuidar la identidad original que la vincula afectivamente con generaciones de consumidores.
La búsqueda de la excelencia operativa se refleja en la incorporación de tecnología avanzada y alianzas con proveedores internacionales. En palabras de Gabriel Rubbini, gerente general de la Unidad: “Modernizar una industria no significa solamente comprar equipamientos, es desarrollar personas y procesos capaces de aprovechar esa tecnología, utilizar mejor los datos, reducir pérdidas, aumentar productividad y garantizar consistencia y calidad”.

Lejos de concebirse como un hecho aislado, la creación de valor responde a una escucha activa de las tendencias y demandas del público. Al respecto, el ejecutivo señala: “La innovación para nosotros no es un evento ni un lanzamiento; es un ciclo permanente”.
Compromiso ambiental y eficiencia
La gestión industrial incorpora prácticas sostenibles orientadas a reducir el impacto ecológico mediante la optimización de recursos. Esto se traduce en una notable disminución en el consumo de agua, la reutilización del dióxido de carbono generado en la fermentación y el aprovechamiento eficiente de biomasa energética.

Además de dinamizar el sector productivo mediante la economía circular y la valorización de residuos, la compañía ejerce un rol motor en la economía local al generar más de 1.300 puestos de trabajo directos, además de un amplio encadenamiento indirecto con proveedores, transportistas y distribuidores.
Mirando hacia el futuro, la organización reafirma su compromiso con el desarrollo industrial del país.
