ABC
1 de noviembre de 2026
ABC Noticias
ABC TV de 19:00:00 a 19:59:00
Ver ABC TV
Fútbol Paraguayo. Torneo Apertura
ABC Cardinal AM de 17:00 a 20:59
Escuchar ABC AM
Solo Música
ABC FM 12:00 a 23:59
Escuchar ABC FM
ABC Noticias
ABC TV de 19:00:00 a 19:59:00
Ver ABC TV
25º
Ahora
ver más
25º
Ahora
HOY
Min
19º
Máx
32º
undefined 2026-11-02
Min
19º
Máx
27º
undefined 2026-11-03
Min
20º
Máx
35º
undefined 2026-11-04
Min
24º
Máx
40º
undefined 2026-11-05
Min
20º
Máx
30º
undefined 2026-11-06
Min
18º
Máx
34º
Cotizaciones del día
DOLAR
Compra
5.790
Venta
6.120
PESO
Compra
1
Venta
10
REAL
Compra
1.030
Venta
1.230
EURO
Compra
6.100
Venta
6.850

No sos bienvenido

Este artículo tiene 6 años de antigüedad
No sos bienvenido
No sos bienvenidoArchivo, ABC Color

Mi abuela me recordaba: las personas honestas siempre son bienvenidas dondequiera que vayan. La palabra «bienvenido» tiene tanto poder que es la única capaz de hacer que el más valiente de los hombres se desplome de felicidad al escucharla.

Agregá ABC a Google como fuente preferida en tus búsquedas.

Sin embargo, en estos días de covid-19 hemos visto actitudes y expresiones que no armonizan con nuestro tradicional «a buen tiempo», ni con el espíritu de nuestra cultura, si entendemos «cultura» como algo más que la promoción de la música, la danza y la lectura, como la práctica de la tolerancia, el respeto, los Derechos Humanos, la diversidad, el vivir en comunidad, la solidaridad y muchos otros valores morales basados en el pensamiento crítico.

«Quédate en casa» es una muy acertada recomendación de las autoridades, sobre todo para aquellos funcionarios con salarios de «primer mundo» que nos intimidan con sus 4x4, sus carritos en el supermercado, sus conservadoras bien cargadas y sus lanchas remolcadas, a fin de evitar que vayan propagando el virus. Pero de ninguna manera esa sugerencia certifica que todas las personas que se desplazan, por los medios que sean, porten el virus, y por presunción no se puede condenar a nadie.

Sin embargo, «No sos bienvenido, pegá la vuelta» expresaba imperativamente un pasacalle pegado a un tractor que impedía la entrada a la culta ciudad de Villarrica. Me imagino que el autor de dicho pasacalle estaba muy seguro de que entre los visitantes no se encontraban su hermanito, su hermana volviendo del trabajo como niñera, su anciano abuelo, su doctor, el sacerdote de la comunidad, su padre o su madre... De lo contrario, no sería tan insultante.

La mayoría de los paraguayos somos cristianos, rezamos en los templos, en los colegios y hasta en el Congreso. Y en el evangelio es constante la llamada a practicar un estilo de vida basado en el amor solidario. «Todo lo que querríais que hicieran los demás por vosotros, hacedlo vosotros», nos dice en Mateo 7,12. Y en el «juicio a las naciones paganas» dice: los ángeles de Dios se situarán a unos a la derecha y a otros a la izquierda. Los de la derecha son los que, por un sentido de solidaridad humana, no han abandonado a otros en su necesidad inaplazable; los de la izquierda, los que no se conmovieron ante el dolor y desgracia de sus semejantes. Los condenados lo son por sus acciones injustas, o por la omisión: por no haber mostrado la menor solidaridad con los perdidos.

Además de «Quédate en casa», la otra frase válida, en mi opinión, es: «De esta saldremos todos juntos». Para ello hay que renunciar al egocentrismo; cada uno ha de considerar que los demás comparten con él un destino común y, por tanto, merecen su atención e interés. En la parábola del buen samaritano vemos que hay quienes no quieren comprometerse con el prójimo; sin embargo, Jesús invita a mirar al suelo donde se encuentra el prójimo, cuya situación hay que remediar sin miedo a contaminarse.

Es verdad, admitamos que no estamos en tiempos normales. El instinto de conservación es más fuerte que cualquier otro sentido. Así, muchos abuelos, padres, no ven a sus hijos sino desde lejos, o saben de ellos por videollamadas. Pero de algo debemos estar seguros: el «a buen tiempo», el «adelante amigo» no se van a acabar en los paraguayos cuanto termine este infierno.

Tratemos de concienciar respetuosamente a los «no deseados», de cuidar a los más necesitados y de hacer siempre el bien a los demás. La vida sabrá recompensarnos. Y no olvidemos que las palabras más hermosas del mundo son aquellas que no traducen conceptos sino emociones, y una de las más hermosas es: «Bienvenido».

catalobogado@gmail.com

Lo
más leído
del día

01
02
03
04
05

Te puede interesar