El desgobierno y su legado a la nación (I)

Este artículo tiene 23 años de antigüedad

La desesperanza y la desconfianza en los valores de la democracia está siendo uno de los saldos más evidentes de este melancólico y asustador final de gobierno. En rigor, un desgobierno que dejó y viene dejando a las demandas de la población, a sus deseos y esperanzas, al “Dios dará”. Literalmente, se constata hoy, que la nación fue abandonada a su propia suerte y destino, por la acción perversa e irresponsable de sus hombres de estado y el poder ejercido por los políticos y sus partidos en causa propia.