Crisis al ritmo del tango: ¿Qué recuerdan los mercados de la historia reciente de Argentina?

Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), donde el peronista Alberto Fernández del Frente de Todos obtuvo el 47,7% de los votos, frente al 32,1% de Juntos por el Cambio, de Mauricio Macri, implican un viraje de Argentina hacia una postura “populista”, lo cual genera una profunda incertidumbre regional y, en consecuencia, volatilidad en los mercados internacionales.

El triunfo de Alberto Fernández  en las primarias argentinas  genera una profunda incertidumbre.
El triunfo de Alberto Fernández en las primarias argentinas genera una profunda incertidumbre.Archivo, ABC Color

Argentina deberá enfrentar un escenario inédito, ya que la elección presidencial parece haber concluido con las PASO. Si bien Macri aún tiene opciones de lograr la reelección, la mayoría de los analistas ya contempla que la potencial transición de cuatro meses se dará en un contexto de alta incertidumbre. Argentina se enfrenta ante un mercado sediento de conocer cuáles serán los lineamientos de política económica del potencial presidente Alberto Fernández y cuáles serán las medidas de corto plazo que deberá tomar el gobierno saliente para mejorar la volatilidad observada estos días.

Durante la administración de los Kirchner, aunque más acentuado en los dos períodos de Cristina Fernández, la política macroeconómica se caracterizó por importantes subsidios para la población, empleo público, controles de precios, cepo cambiario y barreras comerciales.

De hecho, esos importantes subsidios y demás apoyos otorgados a la población se llevaron a cabo sin disponer de los recursos para hacerlo, por tanto, el gasto público creció muy por encima de los ingresos que recibía el gobierno, lo que llevó a un importante déficit fiscal.

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En ese contexto, el gobierno recurrió al Banco Central de la República Argentina (BCRA) para que le otorgara los fondos para financiar el déficit fiscal. Cuando un Banco Central no es independiente y, efectivamente, dota de recursos al gobierno, lo está haciendo con dinero que no ha sido creado por la actividad económica, esto es, sólo está imprimiendo dinero.

Este financiamiento del déficit por parte del BCRA genera presiones inflacionarias, porque hay más dinero en la economía, pero la cantidad de bienes no ha cambiado y, por tanto, esa mayor cantidad de dinero compite para adquirir los mismos bienes, lo cual presiona al alza los precios de los productos.

El gobierno de Cristina Fernández enfrentó las presiones inflacionarias con controles de precios, y es conocido que la aplicación de éstos genera distorsiones en la economía, como escasez de los bienes con precio establecido por el gobierno y la aparición de mercados negros.

Además, la expresidenta llevó a cabo nacionalizaciones de Aerolíneas Argentinas, Ferrocarriles de Argentina y la petrolera YPF, propiedad de la española Repsol. Estas acciones aumentaban el tamaño del Estado, así como la necesidad de recursos para cubrir los gastos, incrementando así el déficit fiscal y la inflación.

Su política comercial tuvo sesgos proteccionistas. De hecho, durante 2012, la Unión Europea (UE) denunció ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) las medidas restrictivas aplicadas por el país, como el régimen de licencias de importación cuyo procedimiento consideraban poco transparente y discrecional. También, solicitaban la derogación del mecanismo que obligaba a los exportadores europeos a importar productos argentinos.

Finalmente, algo que recuerdan los mercados es el default de Argentina en 2001, y los procesos de renegociación, que llevó a cabo Néstor Kirchner, quien logró reestructurar el 76% de los pasivos en 2005 y, posteriormente, Cristina Fernández en 2010, consiguió una adhesión adicional del 17% de los bonistas. Ambos procesos significaron una quita importante en la cantidad de dinero que esperaban recibir los tenedores de los bonos al término de los mismos.

El restante (7%) que no entró en los procesos de renegociación, inició una disputa contra Argentina en la Corte de Nueva York, donde se obtuvo un fallo a favor de los holdouts, conocidos como “fondos buitres”, a quienes deberían pagar el 100% de la deuda.

El capítulo del default argentino duró 15 años, hasta 2016 cuando el presidente Mauricio Macri realizó el pago a los holdouts y Argentina salió de esa condición.

Con los resultados de las PASO, se generaron expectativas de vuelta a subsidios al transporte público; electricidad; gas natural; incremento del gasto público; aumentos del salario; programas sociales sin sustento económico; aumento en el tamaño del Estado. En síntesis, incrementos en el déficit fiscal que, aunado al temor de un conflicto con el Fondo Monetario Internacional (FMI), dados los anuncios hechos durante la campaña de renegociación del préstamo, llevaron a una corrida cambiaria y al colapso del mercado accionario de Buenos Aires. En esta entrega, MF Economía presenta la historia política y económica reciente de Argentina, el impacto en los mercados, el nuevo escenario con los primeros resultados de las elecciones, las perspectivas y alternativas para el Paraguay.

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