¿A cargo de quiénes está la ANDE?

Según los registros del año 2016, la energía entregada por la ANDE a sus usuarios totalizó 14.896 GWh/año. La demanda fue atendida de la siguiente forma, de Itaipú 11.227 GWh/ano, de Yacyreta 2.459 GWh/año y de Acaray más las térmicas, 1.291 GWH/año.

La potencia media anual, contratada por la ANDE de Itaipú fue de 1.270 MWmedios, con un costo total de US$ 360.872.200.

A esa potencia media contratada correspondió una energía garantizada de 10.972 GWh/año, si retirada con FC=1, más la energía adicional asociada a la potencia media contratada, que fue de 2.936 GWh/año. Resumiendo, la ANDE en el 2016, por su contrato y los acuerdos vigentes hasta hoy y el caudal afluente del ano, pudo haber retirado de la Itaipú Binacional un total de 13.908 GWh/año, con lo que obtendría un costo unitario de la energía de Itaipú para la ANDE de 26 US$/MWh.

Ahora bien, los registros del 2016 indican que la ANDE retiró de Itaipú apenas 11.227 GWh/año. Dejó de retirar 2.681 GWh/año, ya pagada, razón por la cual el costo unitario de la energía de Itaipú para la ANDE trepó a 31 USR/MWh.

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Observamos que la ANDE pagó innecesariamente US$ 5 más por cada MWh que retiró de Itaipú, que cuantificado significa una pérdida de facturación de por lo menos US$ 56.000.000.

La energía ya pagada y no retirada de Itaipú fue sustituida por la ANDE, para atención de la demanda de sus usuarios, a partir de la central Yacyretá, pagando por ella aproximadamente US$ 93.000.000. Estimamos, para efectos de cálculos, la tarifa unitaria de la energía de Yacyreta en US$ 38/MWh.

Resumiendo, la ANDE en 2016 dejó de recibir en concepto de facturación de su energía a sus usuarios US$ 56.000.000, y realizó pagos por retirar energía de Yacyretá, innecesariamente, ya que la tenía disponible y pagada en Itaipú, por US$ 93.000.000. Sumado ambos valores, tenemos que el perjuicio que sufrió la ANDE, en consecuencia sus usuarios, fue de aproximadamente US$ 149.000.000.

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La ANDE contrató correctamente su potencia media anual de Itaipú, sin embargo no realizó el despacho económico correcto, probablemente por falta de preparación de los técnicos que están al frente de esta compleja y riesgosa tarea, que requiere un permanente cambio de configuración del sistema interconectado, debido a la no operación en paralelo de las centrales hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá, un hecho, como mínimo, grotesco para un sistema del porte de la ANDE. Solo esta configuración operativa ya transmite a plenitud a quienes están cargo de la ANDE.

Atribuir lo ocurrido a un error circunstancial seria hasta piadoso, ya que lo mismo sucedió en el 2015, es decir en el año 2016 se confirma la ignorancia de algunos técnicos de la ANDE sobre los conceptos operativos básicos que rigen el funcionamiento de un sistema eléctrico de potencia interconectado. El perjuicio en el 2015 fue similar al del 2016.

En dos años, la ANDE, a causa del mal despacho económico de su sistema interconectado tuvo perjuicios que rondan los US$ 300.000.000, totalmente injustificados y que fueron transferidos a plenitud a los usuarios a través del aumento de tarifas implementado en el Pliego de Tarifas N° 21 del 2017.

Pero esto no terminó ahí, en los años subsiguientes, la ANDE presentó valores de contratación de potencia media anual a la Itaipú binacional que rayan la ridiculez, inclusive en un mentado memorando que consideró la contratación hasta el año 2022.

Los responsables de esta desgracia para los paraguayos gozan, cuando no, de total impunidad. La comisión de estos hechos no condice con el historial de grandeza de la ANDE y los responsables deberían pagar por ello.

Los daños que la ANDE viene ocasionando a través de su nefasta gestión de la mayor riqueza conocida de nuestro país, aparentemente se debe a que la misma no prioriza la atención correcta de las necesidades energéticas de la población y si prioriza negociados inconfesables, con reflejos altamente negativos para la población paraguaya y la soberanía energética en las binacionales.

Esta situación, percibida por la mayoría de los paraguayos, está llegando a limites insoportables y el Gobierno nacional, en una muestra de búsqueda del bien común debería solucionar de manera inmediata esta situación, ya que impide frontalmente el desarrollo económico y social de nuestro país.

La total falta de credibilidad de los directivos de la ANDE impide que estos realicen las tareas más básicas asociadas al manejo de un sistema eléctrico interconectado, convirtiendo a esta institución en presa fácil de los pescadores en río revuelto. Todo esto nos indica claramente el nivel de degradación a la que se ha llegado.

Pérdidas

En dos años, la ANDE, a causa del mal despacho económico de su sistema interconectado, tuvo perjuicios que rondan los US$ 300.000.000

(*) Ing. electricista. Exjefe de Despacho de Carga Ande e Itaipú. Exvicesuperintendente de Operación de Itaipú. Presidente de la AI SEP.

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