Complejo de la soja y la economía: análisis y descripción en actual contexto

El alto nivel de relacionamiento que existe actualmente en la economía mundial hace necesario fomentar las exportaciones de los países. En este contexto, la diversificación de las mismas es una estrategia fundamental para reducir la dependencia de ciertos productos, logrando así el acceso a un mayor número de mercados y al mismo tiempo mejorando la productividad para enfrentar mejor la competencia.

Complejo de la soja y la economía: análisis y descripción en actual contexto
Complejo de la soja y la economía: análisis y descripción en actual contextoArchivo, ABC Color

Las exportaciones de un país pueden dividirse en dos grandes grupos, las tradicionales y las no tradicionales. En el caso del Paraguay, las tradicionales generalmente son materias primas de origen agropecuario con poco valor agregado y cuyos precios, en la mayoría de los casos, se fijan internacionalmente. Por su parte, las no tradicionales son productos con un mayor valor agregado, o que anteriormente no se exportaban.

Para un país, es muy importante aprovechar las ventajas que posee en la producción de ciertas mercaderías tradicionales, las cuales, por lo general, representan la mayor fuente de ingreso del sector exportador del país. Tal es el caso de la soja y la carne vacuna en el Paraguay.

De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay (BCP), las exportaciones totales a setiembre de 2020 alcanzaron US$ 8.398,7 millones.

Al considerar las exportaciones registradas y que ascendieron a US$ 6.314,5 millones al mes de setiembre, el 42% (US$ 2.619,3 millones) estuvo compuesto por los granos de soja (US$ 1.820,6 millones), aceite de soja (US$ 306,7 millones) y harina de soja (US$ 492 millones). En menor medida estuvieron carnes (13%), cereales (6%) y otros productos (ver info).

En el desagregado, la participación de la soja y sus derivados representó 30,9%, alrededor de US$ 305,7 millones del total de exportaciones del mes de setiembre (US$ 986,5 millones). Por tanto, los granos de soja y sus derivados se destacan entre los productos con mayor peso en la estructura de comercio exterior del país.

Con la crisis sanitaria provocada por la pandemia, el Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre de 2020 ha registrado una caída interanual de 6,5%, acumulando una contracción de 0,9% al primer semestre del año, de acuerdo con datos del BCP.

La caída de 6,5% fue atenuada de manera importante por la agricultura, que reportó un crecimiento de 17,5% en el segundo trimestre de 2020 con respecto al 2019. La incidencia en el comportamiento del PIB fue de 1,4% y su peso dentro de la estructura del PIB ha sido de 47,6%. Los buenos resultados de la producción de soja en la campaña 2019/2020 fue clave en el auspicioso desempeño. Sin la agricultura y las binacionales, el PIB del segundo trimestre hubiera registrado una caída de 8,1%.

Tanta es la incidencia del sector primario en la economía, principalmente el agrícola motorizado por la cadena de la soja, que el 2020 estará nuevamente determinado por el desempeño de este sector. El BCP proyecta una contracción económica de 3,5% para este año, que el PIB sin agricultura podría incluso ubicarse en una caída de 4,7%.

Desde hace años, la oleaginosa ha sido centro de una serie de dilemas. Gran parte de las discusiones, impulsadas principalmente por sectores políticos, se han generado sin datos ni informaciones.

En la presente edición, la consultora MF Economía hace un recorrido sobre el complejo de la soja, su peso en la economía nacional y los desafíos que presenta para el fortalecimiento de la actividad en el desarrollo y crecimiento del país.

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