Pandemia y recuperación: un recorrido por los principales indicadores socioeconómicos

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Pandemia y recuperación: un recorrido por los principales indicadores socioeconómicos
Archivo, ABC Color

Latinoamérica es la región más golpeada por la pandemia, tras más de un año de la declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) refiere que la llegada del covid-19 se dio en un escenario marcado por tres crisis estructurales: una social reflejada en los altos niveles de desigualdad; una económica por el bajo crecimiento y como tercer componente, el rezago tecnológico de la región frente a los países avanzados y de algunas economías asiáticas.

Para el organismo, la intervención de los gobiernos ha sido clave en la contención de los indicadores de pobreza, la que ha provocado un aumento considerable de la deuda pública. De hecho, sin las transferencias sociales, la pobreza en la región hubiese arrastrado a 230 millones de personas y a 98 millones a la indigencia.

El año 2020 arrojó resultados demoledores para la región. La economía se contrajo 7,7%, las tasas de pobreza y pobreza extrema alcanzaron 33,7% (209 millones de personas) y 12.5% (78 millones), respectivamente, y la tasa de desocupación se ubicó en 10.7%.

Datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) revelan que la pandemia hundió a nivel mundial, a 100 millones de trabajadores más en la pobreza a raíz de la desaparición de horas de trabajo y del acceso a empleos de buena calidad. Esto ha significado un retroceso de cinco años hacia la erradicación de los trabajadores pobres.

Para este 2021, las perspectivas en materia laboral continúan siendo desalentadoras, pese a la reapertura gradual registrada en varias economías del mundo. Las proyecciones de la OIT recogidas en Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2021, señalan que el déficit de puestos de trabajo derivado de la crisis mundial llegará a los 75 millones en 2021 para luego reducirse a 23 millones en 2022.

De acuerdo con el informe, “el déficit en horas de trabajo, que abarca el déficit de puestos de trabajo y la reducción de horas, equivale a 100 millones de empleos a tiempo completo en 2021 y a 26 millones de empleos a tiempo completo en 2022. Esta insuficiencia de puestos y horas de trabajo viene a añadirse a los persistentes niveles de desocupación, subutilización de la mano de obra y condiciones de trabajo deficientes anteriores a la crisis”.

El desafío que deben enfrentar, sobre todo, las economías emergentes como las latinoamericanas se ha ampliado a más de un año de la pandemia. Las posibilidades de financiamiento se han reducido y sus necesidades aumentado. Por tanto, los planes de reactivación económica que impulsen requieren de recursos, pero, principalmente, de medidas estructurales.

Para la Cepal, el proceso de recuperación económica exige una serie de acciones y prácticas como liderazgos que den mayores grados de certidumbre, que sepan construir alianzas, que ayuden a recuperar la política y el bienestar, promover la solidaridad entre las naciones, fortalecer la integración regional, cumplir las agendas internacionales, entre ellas la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, y enlazar la emergencia con la recuperación.

En Paraguay, el Gobierno apunta a la presentación de un proyecto de Ley denominado de Medidas de Consolidación Económica y Contención Social para acompañar a los sectores afectados por la pandemia.

En esta edición, la consultora MF Economía/Inversiones presenta y analiza las acciones impulsadas en el marco de la crisis sanitaria, los resultados y las perspectivas del nuevo paquete fiscal.