Ideas para disfrutar las ciudades sin aislamientos

¿Y si convertimos las vías férreas olvidadas en carriles exclusivos para las bicicletas? ¿Y si transformamos los comedores comunales en espacios ventilados para que también se pueda estudiar, jugar y tener mayor seguridad? Si el problema es de acceso al agua, ¿por qué no implementamos un recolector de aguas lluvias en el corazón del barrio con un diseño vanguardista, y que sirva además para proveer internet y electricidad? Estas y otras ideas surgidas en pandemia, además de evidenciar la creatividad y la capacidad de resiliencia de la sociedad latinoamericana, constituyen señales sobre la aspiración de un mejor futuro urbano al alcance de todos. Las políticas de aislamiento mediante cuarentenas estrictas y toques de queda para evitar aglomeraciones en las ciudades tuvieron una respuesta cada vez más limitada frente a la necesidad de salir a la calle en búsqueda de ingresos que no llegaron al hogar, en una región donde la informalidad alcanza al 54% en promedio, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Llegaron soluciones dentro de las propias comunidades para disfrutar las ciudades protegidas y sin aislamientos.

Nicolás Abrew (*)
Nicolás Abrew (*)Paolo Collarino

“¡Água!, por ejemplo, es una propuesta que comienza a marcar el escenario de las posibilidades que abre el desarrollo de sistemas descentralizados para la provisión de servicios en barrios que no se ajustan fácilmente a los rigores de redes centrales de agua potable, electricidad y telecomunicaciones”, explica Ana María Durán Calisto, arquitecta, planificadora urbano-ambiental, investigadora y escritora ecuatoriana sobre la idea del brasileño Mateus Henrique Hillebrand para instalar mobiliario urbano multifuncional para mejorar temas urgentes en los asentamientos informales.

“Barrios que cuidan” describe una respuesta física y social gestada en barrios populares de Lima. La idea propone una visión de largo plazo para convertir las ollas comunes en equipamientos productivos que trasciendan la emergencia y potencien el rol de las mujeres como agentes de recuperación en sus comunidades, sentando las bases de un entorno accesible, vivo e inclusivo, según explica Paula Villar Pastor, representante de esta propuesta. “Las propuestas ofrecen cursos posibles de acción. Una manera de concebir el espacio y su articulación social, la relación con el medio natural, la infraestructura como objeto de reflexión, la forma de producir y remunerar esfuerzos; el desafío aquí es encontrar un mensaje desde lo local, en un diálogo interactivo entre programa y diseño”, dice Andrés Borthagaray, arquitecto, director para América Latina del Instituto para la Ciudad en Movimiento de Argentina, y jurado del Concurso de ideas covid-19: nuevas oportunidades para ciudades sostenibles, organizado por CAF y la Fundación Avina.

“ERES: Espacios de Resiliencia Urbana” es un proyecto liderado por Matías Gatti González que reivindica a la calle como espacio público primario, interviniendo estratégicamente calles secundarias de barrios vulnerables que pueden ser convertidas en zonas de uso común, y hasta peatonalizadas. Aunque concebida inicialmente como respuesta a la crisis sanitaria y social, la idea contempla la posibilidad de hacer sostenibles en el tiempo las dinámicas generadas en los espacios intervenidos.

“La propuesta desplaza la centralidad habitual de la plaza y el parque para reconocer la calle como primer espacio público y como extensión de las viviendas de la clase obrera. Es precisamente en el potencial de creación de tejido comunitario y de espacios de cohabitación e intercambio productivo que el proyecto plantea una imagen futura de calles volcadas al uso de vecinos y no de vehículos motorizados”, destaca Lorena Ruiz, doctora en sociología por la Universidad Complutense de Madrid, investigadora y colaboradora en Medialab Prado de Madrid, España. Antes de la pandemia, en América Latina 1 de cada 3 familias habitaba en una vivienda inadecuada, sin dimensiones o carentes de servicios básicos para desarrollar una vida digna, y mucho menos para cumplir las estrictas normas de distanciamiento social impuestas por covid-19. Los efectos de una crisis sin precedentes no han hecho más que profundizar problemas estructurales de desigualdad y exclusión en las ciudades latinoamericanas, por lo que urge impulsar nuevas formas de hacer ciudad y acceder a los beneficios de la urbanización.

“En medio de un contexto de severas restricciones a la movilidad y al contacto social, es muy importante reconocer y promover aquellos planteamientos de la sociedad organizada que apunten a crear de manera sostenible, desde el espacio público o las zonas de integración alternativas, entornos urbanos más productivos inclusivos y ambientalmente responsables”, afirma Pablo López, coordinador de la iniciativa Ciudades con Futuro de CAF.

Las ideas y el compromiso de comunidades, expertos y autoridades permitirán que las ciudades encuentren en las restricciones de la crisis pequeños nichos de innovación y creatividad para trascender hacia un futuro de oportunidades.

Exclusión

Efectos de una crisis sin precedentes profundiza problemas estructurales de desigualdad y exclusión en las ciudades latinoamericanas.

Futuro

El compromiso de las comunidades, expertos y autoridades permitirá encontrar nichos de innovación y creatividad para trascender hacia el futuro de oportunidades.

(*) Ejecutivo principal de comunicación en Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

Lo
más leído
del día

01
02
03
04
05