El mismo forma parte de un convenio interinstitucional entre la FCE-UNA y el Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop). La coordinadora del equipo investigador, Prof. Adjunta Econ. Ana Leticia Carosini, responsable de la cátedra de Macroeconomía II, explicó la importancia de diseñar instrumentos de registro y medición de los aportes a la economía realizados por las cooperativas y que uno de dichos instrumentos es el balance social cooperativo, que se constituye en herramienta de gestión socioeconómica que facilita a las cooperativas medirse y rendir cuentas a los asociados, que son sus verdaderos dueños, y a todos los demás grupos de interés que son impactados por su accionar en relación con el cumplimiento de su esencia o identidad, es decir, desde los valores y los principios cooperativos.
Fiable
La investigación, considerada pionera en su género, permite ayudar a construir la imagen del movimiento cooperativo sobre parámetros objetivos y fiables.